Pelo piojos

Pediculosis

La vuelta al cole trae consigo el regreso de algunos inquilinos no deseados de las cabezas de los peques: los piojos. Esto suele provocar la alarma y la molestia en los padres y madres y, en ocasiones, la práctica de medidas de control inadecuadas que pueden empeorar la situación.

Es importante resaltar que el piojo de la cabeza afecta a todos los estratos sociales por igual, que aparece en todas las épocas del año (aunque los “brotes” son más frecuentes al comienzo del curso escolar, por el factor agregación en un espacio común) y que, aunque su incidencia parece ser mayor en los últimos años (lo que podría tener que ver con la resistencia del parásito al tratamiento por prácticas inadecuadas), los diferentes estudios al respecto sitúan su prevalencia entre el 4,9% y el 14% de la población escolar

Con respecto al tratamiento, ¿Qué medidas concretas se han de tomar?

Qué hacer

Qué hacer: 

  • Con la persona afectada: se debe aplicar una loción al 1% o al 1,5% de permetrina sobre el pelo seco, dejándola actuar un mínimo de media hora (mejor una o dos horas), y luego lavar el pelo con champú (pediculicida o normal), eliminando  los parásitos muertos o paralizados. Después, aplicar una mezcla de agua templada y vinagre para disolver el cemento de agarre de las liendres y retirar éstas manualmente. El tratamiento se deberá repetir a los 10 días para eliminar a los piojos que pudieran haber resistido (en fase de liendre) al primer tratamiento.
  • Con sus familiares: revisar la cabeza de todos los miembros de la familia y aplicar el tratamiento a los que muestren síntomas de parasitación activa.
  • Con los objetos personales: lavar prendas de cama y que esté en contacto con la
    cabeza con agua lo más caliente posible. Sumergir los objetos como peines, diademas, etc, en un baño de loción pediculicida.  

Qué no hacer

No se deben realizar tratamientos “preventivos”, ni aplicar colonias pediculicidas.
Además de irritar innecesariamente el cuero cabelludo, pueden provocar resistencias.