Etiqueta

Textil y calzado: precaución con las etiquetas

Cuando llega el cambio de estación, muchos consumidores salen de compras para renovar su armario de cara a la nueva temporada. La amplia variedad de establecimientos destinados a vender ropa y zapatos provoca en muchas ocasiones, que la elección de cuál es el vestido, la chaqueta o el zapato que más se acerca a sus necesidades y gustos se complica. ¿Dónde se ha fabricado el producto? ¿Se puede lavar en agua fría? ¿Qué porcentaje de algodón incluye? ¿Es un zapato de piel? Son algunas de las preguntas que se hacen.

Cuando se trata de ropa y calzado, la información que facilita la etiqueta es fundamental para responder a estas cuestiones, ya que aporta detalles importantes sobre la procedencia, la composición, las características o incluso el mantenimiento de las prendas que se compran.

Es muy importante, por tanto, leer las etiquetas de los productos textiles antes de tomar una decisión sobre ellos. Además, es igualmente interesante conocer qué incluye la garantía de estos productos o cuales son las políticas de devolución.

Información obligatoria en productos textiles

Todos los productos textiles deben mostrar una información obligatoria en sus etiquetas, que se presente de manera clara, visible y fácilmente legible para el consumidor. Esta debe incluir información sobre el nombre del fabricante o importador, su identificación fiscal y la información sobre la composición del producto.

El etiquetado de estos productos debe ser duradero, estar fijado de forma segura y no debe incluir abreviaturas. Para las prendas de confección y punto la etiqueta debe ser de naturaleza textil e ir cosida a la propia prenda.

Fíjese bien en los símbolos de conservación, si los incluyen, así como en las informaciones sobre si el tejido es ignífugo, impermeable o no puede encoger, deben aparecer claramente diferenciados.

En el caso de los textiles del hogar y ropa de cama, cuando se vendan por juegos o unidades la etiqueta debe ir colocada en cada una de las piezas, en el caso de que se vendan en una caja, el etiquetado deberá ir colocado en la caja, donde deberá constar el número de piezas que incluye.

Cuando hablamos de calzado, la etiqueta debe presentarse en el propio zapato (en uno de cada par), estar impresa, pegada, o en un soporte atado y ha de estar bien sujeta, visible y accesible. En ella se tiene que indicar el material que represente al menos el 80 por ciento de la composición de las diversas partes del calzado; si ningún material llega a ese porcentaje, se deben mostrar los dos materiales principales del calzado.

Recuerde que las etiquetas o marcados pueden sustituirse o completarse por documentos comerciales que acompañen a dichos productos. Las denominaciones de fibras textiles y descripciones de productos puros, lana virgen y múltiples fibras, se indicarán claramente en los documentos comerciales de acompañamiento.

Información sobre la composición

Una de las principales preocupaciones de los consumidores cuando adquieren prendas de vestir, está en cuál es la composición de la prenda y en qué porcentaje incluye las fibras que muchas veces publicita:

  • Sólo pueden etiquetarse como «100 %», «puro» o «todo» los productos que se compongan exclusivamente de una misma fibra. También pueden incluirse en esta categoría aquellas prendas que contengan un 2 % de fibras extrañas o que se hayan sometido a un cardado, siempre que las fibras extrañas no supongan más del 5% del conjunto.
  • En los productos de “lana virgen” o “lana de esquilado” el artículo estará compuesto exclusivamente de una fibra de lana que no se ha incorporado a un producto acabado y que no ha sido sometida a operaciones de hilatura.
  • También puede utilizarse la expresión “lana virgen”, cuando la lana contenida en una mezcla de fibras textiles esté compuesta por una sola fibra de lana, representa como mínimo un 25 % del peso total de la mezcla, o en caso de mezcla íntima, la lana solo está mezclada con otra única fibra.
  • Cuando un producto está compuesto por dos o más fibras, la información de la etiqueta debe detallar la denominación de todas las fibras en orden decreciente según su porcentaje en peso. Sin embargo, una fibra individual que no llegue al 5% o varias fibras que no superen el 15% conjuntamente pueden designarse como “otras fibras”.
  • Si un producto textil contiene partes no textiles de origen animal, debe indicarse en el etiquetado con la frase “contiene partes no textiles de origen animal”.
  • Existe una lista de productos textiles para los que no son obligatorios el etiquetado ni el marcado. Entre ellos se encuentran las pulseras de reloj, las cremalleras o los cubre cafeteras.

La información sobre el lavado, planchado, secado, en general, sobre la conservación de los productos textiles no es obligatoria. Si bien, esta etiqueta es esencial y práctica porque puede ayudar a evitar posibles deterioros en los artículos causados por un mal tratamiento de limpieza.

Por eso, The International Association for Textile Care Labelling, establece unos símbolos relacionados con el "etiquetado de conservación”, mundialmente conocidos, respecto de:

Etiquetado de calzado

En el caso del calzado, el vendedor es el responsable de que este tenga su correspondiente etiquetado. Además tiene la obligación de exponer, en un lugar destacado del establecimiento, un cartel, fácilmente visible y legible, en el que se explique el significado de las figuras que pueden aparecer en el etiquetado.

  • Cuero  Cuero
  • Cuero untado Cuero untado
  • Textiles naturales y textiles sintéticos Textiles naturales y textiles sintéticos
  • Otros materiales o tejidos Otros materiales y tejidos

Garantía y devoluciones

Si se encuentra, en los dos años siguientes a la compra, con algún defecto de fabricación en el artículo textil que ha adquirido, puede exigir al vendedor que aplique la garantía. Aunque debe recordar que esta no incluirá los daños o desgastes que se produzcan por el uso habitual de la prenda.

Sepa que, para poder hacer efectiva la garantía, es necesario presentar la factura, el tique o resguardo de compra del producto adquirido, por lo que es importante conservarlo.

En el caso de las devoluciones, debe tener en cuenta que los establecimientos no están obligados a la devolución salvo que el producto esté defectuoso o no cumpla con las características específicas en la venta, por lo que es conveniente que se informe sobre las políticas de devolución de los establecimientos antes de la compra.

Serán ellos los que determinen las condiciones, entre otros, sobre los plazos de devolución; si ésta se efectúa en metálico o mediante vales de la tienda; si el envoltorio puede estar abierto o no.

Reclamaciones

Recuerde que siempre que tenga un problema con un producto, o no esté de acuerdo con el etiquetado de alguna prenda, puede solicitar una hoja de reclamaciones y presentarla en la Oficina Municipal de Información al Consumidor más cercana a su domicilio, en la Dirección General de Comercio y Consumo de la Comunidad de Madrid, o a través de Internet. También podrá presentar su hoja de reclamaciones o solicitud de arbitraje de manera presencial, o bien, con certificado digital a través de la sede electrónica de la Comunidad de Madrid.