En ella se priorizan las actuaciones preventivas y de promoción de la salud, pilares fundamentales de la Atención Primaria, y la atención a problemas de salud de alta prevalencia y susceptibles de ser atendidos por el primer nivel asistencial.
Cartera de Servicios
La Cartera de Servicios de Atención Primaria responde al catálogo de prestaciones a los ciudadanos del Sistema Nacional de Salud en función de los problemas de salud y necesidades sentidas por la población.
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- Atención sanitaria a demanda, programada y urgente, tanto en la consulta como en el domicilio del enfermo.
- Indicación o prescripción y realización de procedimientos diagnósticos y terapéuticos.
- Actividades en materia de prevención, promoción de la salud, atención familiar y atención comunitaria.
- Actividades de información y vigilancia en la protección de la salud.
- Rehabilitación básica.
- Atenciones y servicios específicos relativos a grupos de edad, grupos de riesgo y enfermos crónicos:
- Atención paliativa a enfermos terminales.
- Atención a la salud mental en coordinación con los servicios de Atención Especializada.
- Atención a la salud bucodental.
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Cartera de Servicios Estandarizados de Atención Primaria
La Cartera de Servicios Estandarizados (CSE) de Atención Primaria se define como un catálogo de prestaciones priorizadas que incluye 41 servicios de atención preferente a la población, agrupados en las áreas de infancia, adolescencia, atención a la mujer, promoción y prevención en el adulto, atención a personas con enfermedades crónicas, cuidados paliativos, educación para la salud, fisioterapia, cirugía menor, atención social e intervenciones comunitarias.
En 2025 se ha actualizado (8ª versión), con estas principales novedades: incorporación de dos nuevos servicios (Atención al paciente adulto con enfermedad renal crónica y Atención al paciente adulto con dolor crónico no oncológico), actualización de contenidos clínicos conforme a la evidencia científica más reciente, integración del enfoque comunitario y de los activos en salud, y refuerzo de la atención centrada en la persona mediante la promoción de la autonomía y las decisiones compartidas.
La CSE presenta una doble función, ya que se utiliza como herramienta de calidad y de gestión:
- Es una herramienta de calidad porque homogeneiza la forma de trabajar en los centros de salud, está sustentada en guías y protocolos clínicos o en el consenso de expertos, se actualiza periódicamente en base a la evidencia disponible, permite evaluar anualmente los indicadores de proceso que la conforman y potencia una asistencia de calidad mediante el establecimiento de estándares.
- Es una herramienta de gestión porque sus indicadores forman parte de los sistemas de evaluación y seguimiento de la actividad asistencial.
Todos los servicios incluyen al menos un indicador de población incluida o indicador de cobertura (IC) y criterios de calidad denominados criterios de buena atención (CBA)
El IC hace referencia al número de personas que cumplen los criterios de inclusión de cada servicio respecto del total de personas susceptibles de recibir dicho servicio.
Los CBA recogen las intervenciones específicas que tienen que recibir las personas incluidas en cada servicio y su periodicidad. Los servicios dirigidos a personas con patologías crónicas incluyen niveles de intervención (bajo, medio y alto) y planes asistenciales adaptados a las necesidades de cada persona.
Los servicios de la CSE están implementados en la Historia Clínica Electrónica (HCE) AP-Madrid a través de protocolos clínicos de registro y planes asistenciales específicos.
La evaluación de la CSE se realiza de forma automatizada, principalmente sobre los registros de la HCE de toda la población de la Comunidad de Madrid, permitiendo conocer los resultados obtenidos en sus 41 servicios y 232 indicadores, así como impulsar la mejora continua de la calidad asistencial.