
Llamadas internacionales y “roaming” en Europa: conozca sus derechos
Los ciudadanos de la Unión Europea disfrutan de las múltiples ventajas que supone pertenecer al mercado único. Para facilitar el intercambio de bienes y el comercio entre los distintos estados miembros, la Unión Europea viene estableciendo políticas comunes en diferentes ámbitos que sirven para mejorar la vida cotidiana de las personas.
En este sentido, la telefonía, en especial desde la llegada de los smartphones, es un servicio muy demandado por los consumidores y requiere de una política común que acabará con los sobrecostes de comunicación en las llamadas entre los diferentes países miembros.
La Unión Europea ha tomado medidas para acabar con los costes excesivos que en ocasiones tienen las llamadas transfronterizas que se realizan desde el país de origen a otro país europeo. Gracias a estas nuevas políticas, los consumidores europeos amplían sus derechos y quedan protegidos frente a las posibles elevadas facturas telefónicas cuando se viaja o se habla con otro país europeo.
Llamadas internacionales
Se denominan así las llamadas que se realizan dentro el territorio nacional a un teléfono móvil o fijo que no es español. Por norma general, estas llamadas tienen un coste más elevado para el consumidor que una llamada local y es conveniente informarse con el operador sobre las tarifas que establecen para este tipo de llamadas.
Actualmente el precio de las llamadas intracomunitarias (entre países de la Unión Europea), no puede ser superior a 19 céntimos el minuto (más IVA), ni de 6 céntimos por mensaje (más IVA). En la práctica significa que llamar a un número de teléfono francés o alemán no puede costar al consumidor más de esa cantidad. Este tope se aplica a usuarios finales consumidores (no a líneas de empresa) y, en el Espacio Económico Europeo, se aplica cuando la norma correspondiente haya sido incorporada y esté en vigor en ese país.
No obstante, los operadores podrán ofrecerle tarifas fijas (los conocidos paquetes de llamadas) para las llamadas internacionales, incluidas las intracomunitarias, con precios diferentes a los establecidos en la legislación.
En este caso, recuerde que el operador deberá informarle de las ventajas de escoger el paquete de llamadas y, como consumidor, usted deberá elegirlo expresamente. En caso de no hacerlo, las llamadas se tarificarán al precio estipulado de 19 céntimos.
La itinerancia internacional o roaming es un servicio que permite a los usuarios de teléfonos móviles y demás dispositivos electrónicos efectuar y recibir llamadas, así como enviar o recibir mensajes y conectarse a internet en el extranjero, conservando el mismo número de teléfono que usan en su país.
Los consumidores que viajan por los países de la Unión Europea vieron mejoradas las condiciones de telefonía en el extranjero desde que entró en vigor la normativa europea sobre roaming que eliminaba la itinerancia dentro de los países miembros y permite a los usuarios conservar la misma tarifa que en sus países de origen. Según esta normativa, la tarifa de móvil será la misma que la que se tiene en el país de origen y, por tanto, las operadoras no podrán aplicar recargo alguno, incluyendo los MMS, siempre que se llame o se reciban llamadas de un país dentro de la Unión Europea y la estancia sea temporal y no permanente.
El sistema conocido como “roam like at home”, que permite usar el móvil en otros países de la Unión Europea como si estuvieras en tu propio país, seguirá en vigor hasta el 30 de junio de 2032. Esta prórroga incorpora además algunas mejoras, como una mejor calidad del servicio y el acceso gratuito a los servicios de emergencia cuando el usuario se encuentre en el extranjero.
Estas condiciones se aplican tanto a las tarifas de contrato como a las de prepago. En general, el usuario podrá utilizar en otro país de la UE lo que tenga incluido en su tarifa nacional, es decir, las llamadas, los mensajes y los datos de su plan contratado en el país de origen.
Aun así, la normativa incluye una política de uso razonable para evitar abusos. Esto significa que las operadoras pueden comprobar, durante un periodo mínimo de cuatro meses, si la línea se usa de forma normal o si, en realidad, se está utilizando casi siempre fuera del país donde fue contratada. Si detectan un uso mayoritario en el extranjero y el cliente no demuestra una relación estable con ese país, la compañía deberá avisarle antes de aplicar ningún recargo. Solo si la situación continúa podrá empezar a cobrar suplementos, siempre dentro de los límites fijados por la ley.
Para hacer esa comprobación, el operador puede pedir al usuario que acredite que reside habitualmente en ese país o que mantiene con él una vinculación estable, como vivir allí, trabajar, estudiar o pasar largas temporadas de forma justificada.
La norma también permite a las compañías fijarse en algunos comportamientos que pueden indicar un uso abusivo. Por ejemplo, puede resultar sospechoso que una tarjeta SIM pase mucho tiempo sin usarse en el país de origen y, sin embargo, se utilice casi siempre en roaming. También puede levantar dudas que un mismo cliente use varias tarjetas SIM de forma sucesiva en el extranjero, como si fuera cambiándolas para seguir aprovechando el servicio fuera de su país habitual.
Además, las operadoras pueden actuar si detectan un fraude más claro: la reventa organizada de tarjetas SIM. Esto ocurre cuando alguien compra varias SIM en un país y las vende a personas que en realidad no viven allí ni tienen vínculos estables con ese Estado, para que las usen de forma permanente desde otro país europeo. En esos casos, el operador también podrá aplicar los recargos previstos por la normativa.
En cualquier caso, esos suplementos están regulados y no pueden cobrarse libremente. En el caso de los datos móviles, por ejemplo, existen límites máximos que se actualizan cada año.
Entonces... ¿qué son llamadas internacionales y qué es roaming? Algunos ejemplos concretos
Como hemos comentado anteriormente, las llamadas de roaming son aquellas que se hacen desde fuera de España, en ese caso, todas las llamadas que se realicen serán roaming, incluidas:
- Cuando estando en Alemania se llama a un teléfono alemán.
- Cuando estando en Alemania se llama a un teléfono español, incluso si ese teléfono está fuera de España.
- Cuando estando en Alemania se llama a un teléfono italiano.
- Cuando estando en Alemania se recibe una llamada.
Por su parte, las llamadas internacionales son aquellas que se hacen desde España a un número de teléfono que no sea español.
Países fuera de la Unión Europea
En el caso de que viaje a un país fuera de la Unión Europea, es conveniente tener en cuenta que cuando realice una llamada, pagará la tarifa estipulada por su operadora para el país que visite.
En el caso de que realice una llamada desde España a un país fuera de la Unión Europea se le tarificará como una llamada internacional.
Por ello, es recomendable que se informe de los precios que los operadores establecen para el servicio de itinerancia y comparar las distintas ofertas, con el fin de evitar facturas elevadas.
Con motivo del brexit, tenga en cuenta que la normativa europea de roaming ya no se aplica en Reino Unido; del mismo modo, el tope de 19 céntimos por minuto y 6 céntimos por SMS para llamadas intracomunitarias no rige para Reino Unido. Si quiere viajar a Reino Unido puede obtener información más detalladas en este reportaje.
Reclamaciones
En caso de no estar conforme con la aplicación del roaming o con alguno de los servicios o productos de telefonía, primero debe reclamar ante su operador. Si la respuesta no es satisfactoria o no recibe contestación en el plazo de un mes, entonces puede acudir a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones y presentar una reclamación (con certificado digital en este enlace).
Más información sobre reclamaciones de telefonía en el Portal del Consumidor de la Comunidad de Madrid.
Fecha de actualización: 10 de abril de 2026
