La Comunidad de Madrid organiza 1.300 actividades educativas para gestantes y madres sobre los beneficios de la lactancia

La Comunidad de Madrid ha organizado a lo largo del primer semestre de 2026 cerca de 1.300 actividades educativas dirigidas a gestantes y madres sobre los beneficios de la lactancia. Así, en Atención Primaria se han celebrado sesiones grupales, que también han servido para crear redes de apoyo entre las usuarias que han participado.
De estos talleres, 164 se han centrado específicamente en el aprendizaje del amamantamiento; 183, en el postparto y la crianza, en las que las madres acuden con sus hijos, y 946 en la preparación al alumbramiento. En estas actividades se ofrece a las asistentes información básica sobre las diferentes técnicas para dar el pecho y contenidos que desmienten mitos extendidos que pueden generar inseguridad.
Asimismo, en el Marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra hasta el 7 de agosto, los centros públicos de salud de la región van a ofrecer información específica en sus pantallas para reforzar la sensibilización sobre los beneficios de esta práctica.
Por su parte, la Gerencia Asistencial de Atención Primaria de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid seguirá avanzando en el proceso de acreditación de centros de salud que promueven esta práctica, dentro de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia, desarrollada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef. El programa incluye la formación específica del personal sanitario y no sanitario y el impulso de esta forma de crianza.
La evidencia científica respalda que la lactancia materna es muy beneficiosa para las necesidades del recién nacido, ya que le aporta nutrientes de fácil digestión y la hidratación adecuada, además de ofrecerle defensas naturales que disminuyen el riesgo de enfermedades.
Asimismo, esta práctica se asocia con una menor probabilidad de desarrollar obesidad, asma o alergias, según recogen diversos estudios. También reporta ventajas para las madres, porque favorece la recuperación del útero tras el parto y actúa como factor protector frente al cáncer de mama y de útero.
Los organismos internacionales recomiendan mantenerla como método de alimentación exclusivo durante los primeros seis meses de vida y ofrecerla en la primera hora tras el nacimiento.

