La Comunidad destina más de 1,4 millones euros a retirar el amianto de centros educativos públicos de la capital durante 2022

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La Comunidad de Madrid invierte de 1.453.000 euros en la retirada del amianto de centros educativos de la capital durante el año 2022. Estas actuaciones se engloban dentro del plan para la eliminación de los materiales con presencia de fibrocemento en los colegios e institutos madrileños que está realizando el Gobierno regional.

https://www.comunidad.madrid/sites/default/files/contenidos_compuestos/azotea_amianto_0.jpg16001200 Operarios trabajando
18 julio 2022

Concretamente se quitará de las cubiertas del centro público de Educación Infantil y Primaria Meseta de Orcasitas de Villaverde y del CEIP Vicálvaro, del distrito del mismo nombre; de los techos de los gimnasios del colegio Doctor Tolosa Latour y del Carlos Sainz de los Terreros, ambos de Puente de Vallecas, y del Pinar del Rey del Hortaleza; del techado del comedor del Manuel Núñez Arenas, también de Puente de Vallecas; y de algunos elementos del centro de Primaria Méjico y de Educación Especial Infanta Elena de Ciudad Lineal.

Además, para el año 2023, se están planificando, por el momento, actuaciones para la reconstrucción integral, incluyendo la retirada de la cubierta oculta de fibrocemento del CEIP Ciudad de Jaén de Usera, por importe aproximado de 400.000 euros. Del mismo modo, se procederá a la reposición de la techumbre del Complejo Educativo Ciudad Escolar San Fernando de Fuencarral, que supondrá una inversión de alrededor de 250.000 euros.

Asimismo, se continúa eliminando este material, y sustituyendo los componentes que lo contengan cuando se realizan obras de rehabilitación de edificios dentro la actividad ordinaria de mejora en las infraestructuras de los centros.

La presencia de este material no indica directamente una situación de riesgo, dado que el amianto no es un gas, un vapor o una sustancia radiactiva y sus fibras no se desprenden de forma natural, sino que es necesario que se produzca una manipulación o alteración de dichos materiales para que tenga lugar la liberación y emisión de las fibras.

Aun así, la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un ambicioso plan para ir eliminándolo de todos los centros educativos de forma progresiva hasta su total desaparición en 2028.