Impulsamos la reinserción social de personas sin hogar con enfermedad mental grave
Impulsamos la atención y reinserción social de personas sin hogar con enfermedad mental grave y duradera a través de recursos específicos de apoyo. El consejero de Políticas Sociales y Familia ha visitado el Centro Nuestra Señora de Valvanera que proporciona, con carácter temporal, un apoyo social y asistencial a estas personas para favorecer su integración y posibilitar su vinculación con los recursos de las redes sanitaria y social.
El Gobierno regional aprobó el pasado año la Estrategia de Inclusión Social 2016-2021, formada por 135 medidas, cuyo objetivo es eliminar la pobreza severa de forma definitiva en la región. “Estamos dando una respuesta eficaz ante situaciones de exclusión social cuyo único fin es caminar hacia una sociedad más inclusiva”, ha subrayado el consejero.
Atención social a las personas con enfermedad mental
La Comunidad de Madrid dispone de una Red de Atención Social a personas con enfermedad mental grave y duradera, que el pasado año atendió a 8.293 personas, lo que supone un incremento del 1,46% respecto al año anterior.
El Gobierno regional incrementó el pasado año esta Red en 150 nuevas plazas, hasta alcanzar las 6.214 plazas distribuidas en 204 centros y servicios. Se trata de un modelo comunitario y gratuito de referencia en la atención social a personas con enfermedad mental grave y duradera, cuyo objetivo es dar respuesta a las necesidades de apoyo psicosocial, laboral o residencial que presentan las personas adultas con trastorno mental.
Esta Red cuenta con centros y servicios de tipología muy diversa en los que trabajan aproximadamente 1.300 profesionales (psicólogos, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, educadores, maestros de taller, personal administrativo, etc.).
Una de las metas de esta Red, en colaboración con el Fondo Social Europeo, es favorecer el acceso al mercado de trabajo de las personas con enfermedad mental. Para ello cuenta con 22 centros de rehabilitación laboral diseñados específicamente para mejorar la preparación en el desempeño de un empleo de aquellas personas que, a pesar de desenvolverse con cierta autonomía, necesitan adquirir o recuperar habilidades perdidas a causa de la enfermedad. Durante 2016, estos centros de rehabilitación laboral atendieron a 1.532 personas con enfermedad mental, de los que el 56,7% tuvieron actividad laboral.




