Se debe recabar el auxilio de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y se debe procurar, a la mayor brevedad posible, asistencia médica hospitalaria, ya que la intervención a este nivel debe ser considerada como prioritaria. En la medida de lo posible se debe evitar la realización de maniobras que puedan modificar indicios que sirvan para la comprobación del delito y la identificación del agresor (cambio de ropa, limpieza, etc).
La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid cuenta actualmente con una red de 25 centros hospitalarios repartidos, especializados en la asistencia médica urgente en los casos de agresiones sexuales, a donde los médicos forenses en funciones de guardia del IMLCF, se desplazan, previo mandato judicial, con el objetivo de llevar a cabo una actuación coordinada, encaminada a la comprobación del delito mediante la obtención de pruebas biológicas o de otra naturaleza, que sirvan finalmente para la identificación del agresor.