El Clínico San Carlos reúne a 90 residentes de Urología de la Comunidad de Madrid

El Servicio de Urología del Hospital Clínico San Carlos ha organizado la reunión de residentes de Urología de la Red Pública de Hospitales de la Comunidad de Madrid, que se celebra cada año, con un formato en el que los médicos interno residentes de la especialidad son los únicos protagonistas, ya que son ellos los que moderan las mesas y son los ponentes de un tema, que de forma monográfica se trata en la reunión.
En esta edición, que se ha celebrado el día 21 de noviembre en el auditorio del Clínico San Carlos y que ha reunido a cerca de 90 residentes, el tema elegido por la junta directiva de la Sociedad Urológica de Madrid (SUM), ha sido el cáncer vesical o de vejiga, no músculo invasivo, patología cada vez más prevalente, que provoca un amplio número de consultas.
Además, su tratamiento y seguimiento supone una importante demanda asistencial, tanto desde el punto de vista quirúrgico como médico-farmacéutico, con un coste económico no desdeñable.
En esta edición y de forma novedosa, ha participado un representante de la European Association of Urology (EAU), que a explicado a estos futuros especialistas, los proyectos y posibilidades de ampliación de conocimientos en Europa.
Patología maligna del tracto urinario
El cáncer vesical es una patología que comienza en la vejiga, la parte del cuerpo que contiene y secreta la orina y que está ubicada en el centro de la zona baja del abdomen.
Es el más común de las patologías malignas del tracto urinario. En Europa, la incidencia más alta de cáncer de vejiga, aparece en Europa Occidental (23,6 en hombres y 5,4 en mujeres) y en la región del sur (27,1 en hombres y 4,1 en mujeres). Las tasas de mortalidad se han reducido en la última década al 16% en hombres y el 12% en mujeres aproximadamente.
La causa exacta de este carcinoma se desconoce. Sin embargo, varios factores pueden influir en su aparición según los expertos. El tabaquismo, la exposición a químicos en el trabajo, y los tratamientos quimioterápicos y de radioterapia, parecen estar detrás del aumento de las probabilidades de padecerlo.

