Destinaremos 160,4 millones al pago de la Renta Mínima de Inserción en 2018
El Consejo de Gobierno ha autorizado hoy un gasto por tramitación anticipada de 160,4 millones de euros para el pago de la Renta Mínima de Inserción (RMI) en 2018, una prestación que garantiza las necesidades básicas a las familias de la Comunidad de Madrid que se encuentran en una situación más desfavorecida y vulnerable. En estos momentos hay 30.000 familias beneficiarias de la RMI en la región.
La cuantía de la Renta Mínima de Inserción de la Comunidad de Madrid se fija en función del número de miembros de la unidad familiar, y va desde 400 euros mensuales para una sola persona, hasta 707 euros para familias de tres o más miembros.
En el primer semestre del presente año se han producido 2.155 suspensiones de la RMI por incorporación de estas personas beneficiarias al mercado de trabajo, lo que supone un incremento del 83 % respecto al mismo período de 2016, en el que se incorporaron 1.176 personas.
Esta prestación se concede a toda persona que lo requiera para poder afrontar las necesidades básicas de la vida durante el tiempo que sea necesario, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en la Ley como carecer de ingresos, tener un patrimonio inferior a tres veces la cuantía anual de la RMI (la vivienda habitual no se computa), contar con residencia legal en la Comunidad y estar empadronado en algún municipio de la región con una antigüedad de, al menos, 12 meses.
Además, en la Comunidad de Madrid la RMI no es una prestación económica pasiva, ya que contempla la realización de proyectos de inserción sociolaboral para facilitar el acceso al mercado de trabajo, y la consiguiente autonomía económica.
Estrategia de Inclusión Social
La Comunidad de Madrid puso en marcha hace unos meses la Estrategia de Inclusión Social 2016-2021, que cuenta con un presupuesto de 2.891 millones y 135 medidas, todas ellas dirigidas a eliminar la pobreza severa de forma definitiva en la región.
El objetivo principal de esta estrategia es dar una respuesta eficaz ante situaciones de exclusión social y caminar hacia una sociedad madrileña más inclusiva, a través de políticas y medidas sociales más activas e integrales. Para ello, se va a realizar un diagnóstico profundo de las actuales necesidades sociales de los colectivos más vulnerables.
La Estrategia de Inclusión Social cuenta con cuatro ejes de actuación (políticas inclusivas, refuerzo de los servicios sociales y medidas de apoyo a las personas excluidas, mejoras organizativas y refuerzo de la participación activa y la gobernanza) que incluyen 28 objetivos específicos destinados a prevenir posibles situaciones de pobreza y exclusión e intervenir con aquellas personas que ya se encuentran en esta situación, para que puedan superar ese momento de especial dificultad.



