El Servicio de Neurocirugía del Hospital público de La Princesa participa en un estudio internacional que identifica una nueva diana terapéutica para prevenir la metástasis cerebral

El Hospital Universitario de La Princesa, centro sanitario público de la Comunidad de Madrid, ha participado en una investigación internacional liderada por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) que supone un avance relevante en la comprensión de la metástasis cerebral y acerca la posibilidad de desarrollar estrategias capaces de prevenir su progresión. El estudio, publicado en la prestigiosa revista Cancer Cell, cuenta con la participación de más de 70 investigadores de una veintena de instituciones de España, Reino Unido, Alemania, Francia y Estados Unidos.
Entre los coautores del trabajo figuran los especialistas del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario de La Princesa, los doctores Guillermo Blasco y Patricia González, así como el jefe de este Servicio, el doctor José Antonio Fernández Alén. Su participación se enmarca en la Red Nacional de Metástasis Cerebral (RENACER), una plataforma colaborativa que impulsa la investigación traslacional en este ámbito.
La metástasis, responsable de la mayoría de las muertes asociadas al cáncer, se produce cuando las células tumorales se desplazan desde el tumor original a otros órganos. En este estudio, el Grupo de Metástasis Cerebral del CNIO, dirigido por Manuel Valiente, ha descubierto que las células cancerosas que llegan al cerebro atraviesan una fase transitoria de adaptación antes de comenzar a multiplicarse. Durante ese periodo activan mecanismos de supervivencia que les permiten resistir las condiciones adversas del nuevo entorno. Los investigadores han identificado que una proteína denominada MXD4 regula esta etapa de pausa temporal.
Investigación colaborativa con potencial clínico
El hallazgo es especialmente importante porque revela un momento en el que las células metastásicas son más vulnerables y, por tanto, más susceptibles de ser eliminadas mediante tratamientos dirigidos. En modelos experimentales, bloquear estos mecanismos de supervivencia redujo significativamente el crecimiento de las metástasis cerebrales.
Asimismo, los autores comprobaron que uno de los tratamientos evaluados, administrado tras la cirugía, disminuyó las recaídas y mejoró la supervivencia en modelos animales. Además, utilizando muestras de tejido procedentes de 15 pacientes con metástasis cerebral obtenidas a través de la red RENACER, observaron una reducción de las células tumorales activas en las zonas de invasión del tumor, reforzando el potencial de esta estrategia terapéutica.
Aunque los resultados corresponden todavía al ámbito preclínico y deben ser validados en pacientes mediante futuros ensayos clínicos, los investigadores consideran que este trabajo abre una prometedora línea de investigación para prevenir la progresión de las metástasis cerebrales y reducir el riesgo de reaparición de la enfermedad tras la cirugía.

