El Hospital Gregorio Marañón ofrece consejos a las familias para facilitar la adaptación de los niños en la vuelta al cole

El Hospital Gregorio Marañón, centro público de la Comunidad de Madrid, ha recomendado una serie de consejos y pautas para que las familias puedan apoyar y acompañar a sus hijos ante el inicio del curso escolar. Recuperar progresivamente las rutinas, anticipar los cambios, implicar a los menores en la preparación y mantener una actitud positiva son algunas de las recomendaciones para favorecer una adaptación más llevadera después de las vacaciones.
Desde el Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del centro, se señala que la comunicación no debe limitarse a indicarles lo que tienen que hacer, sino que conviene conocer sus preocupaciones y proporcionarles información concreta sobre lo que les espera, como la nueva etapa educativa, el profesorado o el aula. Asimismo, transmitir un mensaje positivo e ilusionante resulta fundamental, normalizando el regreso a las clases y recordando que la vuelta al colegio también supone reencontrarse con los amigos, aprender cosas nuevas y continuar avanzando en un proyecto propio.
Ignacio Civeira, psiquiatra infantil del Hospital Gregorio Marañón, recomienda además anticiparse durante los últimos días de vacaciones y no concentrar todos los cambios justo antes de comenzar las clases. Para ello, aconseja intercalar las actividades de ocio con otras relacionadas con la preparación del curso y aproximar progresivamente las rutinas familiares a las que se mantendrán durante los meses siguientes.
En este sentido, es recomendable adelantar paulatinamente los horarios de sueño, ya que los desajustes de los horarios de verano pueden provocar dificultad para dormir, recuperar horarios regulares de comidas y desayuno, limitar el tiempo dedicado a las pantallas y favorecer la actividad física. Para facilitar el ajuste del sueño, el especialista aconseja adelantar la hora de acostarse entre 15 y 20 minutos cada día durante la última semana antes del comienzo de las clases.
También es importante implicar a los menores en este proceso. Permitir que participen en tareas como elegir el desayuno, preparar la mochila o acompañar a comprar el material escolar hace que se sientan parte activa del cambio y puede reducir la resistencia ante el inicio del nuevo curso.
“El acompañamiento de los adultos o tutores desde el ejemplo puede tener un impacto positivo en la adaptación. Cuando los padres muestran que también retoman sus horarios y obligaciones de forma ordenada, transmiten seguridad y credibilidad a los más pequeños. De lo contrario, si el adulto vive la vuelta al colegio con estrés o preocupación, el niño puede percibirlo y asumir ese mismo estado emocional”, indica Civeira.
Durante los primeros días también se recomienda no sobrecargar a los menores con demasiadas actividades hasta que la nueva rutina esté asentada. Además, es importante escuchar y validar cómo se sienten los niños sin dramatizar sus preocupaciones ni facilitar de forma sistemática que eviten acudir al colegio. Cuando exista alguna circunstancia que pueda requerir un acompañamiento especial, se recomienda comunicarla al centro educativo.
Principales dificultades en la vuelta al colegio
La vuelta al cole puede generar cierta tensión o inseguridad en niños y adolescentes tras las vacaciones. La ansiedad anticipatoria puede manifestarse durante los días previos a través de irritabilidad, llanto o molestias físicas como dolor de tripa. Por ello, transmitir un mensaje positivo y mantener rutinas relajantes puede ayudar a favorecer la adaptación.
En los más pequeños puede producirse una mayor dificultad para separarse de sus padres o cuidadores. Para ello, las despedidas breves y la confianza de los adultos en el profesorado ayudan a facilitar esta transición. También, el reencuentro con los compañeros puede provocar cierta inseguridad, por lo que facilitar algún encuentro previo al inicio del curso puede favorecer a la adaptación social.
Por último, los cambios de etapa, como el paso de Infantil a Primaria o de Primaria a Secundaria, pueden aumentar la incertidumbre. Anticipar las novedades y resolverles las dudas ayuda a reducir el miedo ante lo desconocido.

