
La UCI del Hospital Infantil Niño Jesús de la Comunidad de Madrid ha desarrollado una importante labor de divulgación científica mediante la publicación de múltiples artículos en revistas internacionales y nacionales. De este modo, se ha descrito el primer caso de apnea neonatal por coronavirus, que requirió ingreso en la UCI, el primer diagnóstico pediátrico descrito de coinfección por neumococo y coronavirus con detección de COVID-19 en líquido pleural y el primer caso de paciente pediátrico con enfermedad tromboembólica múltiple y grave también relacionada con el coronavirus.

El Hospital La Fuenfría cuenta con nuevos equipos para la aplicación de oxigenoterapia no invasiva de alto flujo (OAFNI) para pacientes con problemas respiratorios. Este sistema produce una rápida mejoría en su situación así como unos mayores estándares de comodidad y tolerancia.

Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria Princesa (IIS Princesa) y del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) han descifrado, en gran parte, el mecanismo por el cual se incrementa la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS) en las etapas tempranas de la hipoxia –disminución aguda de oxígeno-, una información clave para avanzar en el conocimiento de la fisiología celular y que podría ser usada para futuras terapias para el tratamiento de las distintas patologías en las que la hipoxia está involucrada, como un ictus o un paro cardíaco. El estudio se publicó el 29 de julio en Nature y es fruto de la colaboración entre los grupos dirigidos por el Dr. Antonio Martínez Ruiz, del Hospital Santa Cristina en el Instituto de Instituto de Investigación Sanitaria Princesa (IIS Princesa), y el Dr. José Antonio Enríquez, del CNIC, y liderado por el Dr. Pablo Hernansanz-Agustín, investigador post-doctoral del CNIC.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha recibido hoy en la Real Casa de Correos a una representación de los Médicos Internos Residentes (MIR) de la región para abordar sus reivindicaciones laborales. En el encuentro, donde han estado también el consejero de Hacienda y Función Pública, Javier Fernández Lasquetty, y el de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, el Gobierno regional ha reconocido el trabajo de estos profesionales, al tiempo que ha agradecido el esfuerzo que han realizado durante estos meses de pandemia, situados en la primera línea de lucha contra el coronavirus.

El Hospital Guadarrama está trabajando en las posibles secuelas emocionales que la dureza de algunos momentos vividos en los últimos meses durante la pandemia de COVID-19 pueda afectar en el estado emocional de los profesionales. Sanitarios y no sanitarios que durante mucho tiempo han estado sometidos a momentos de mucha presión y situaciones de extrema dureza.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha participado hoy en el homenaje que ha rendido la localidad madrileña de Valdemoro a los fallecidos por COVID-19 durante la pandemia, donde ha destacado que “los jóvenes honran a las víctimas demostrando su responsabilidad en la lucha contra esta enfermedad”. La misma responsabilidad que, según ha explicado Díaz Ayuso, se está llevando a cabo desde el Gobierno regional con la implantación de las medidas la Estrategia frente al COVID-19 para que Madrid no se pare, y que fueron presentadas ayer en la Real Casa de Correos.

El Hospital General Universitario Gregorio Marañón ha obtenido el Certificado AENOR de Protocolos frente al COVID-19, tras superar la auditoría realizada en los primeros días del mes de julio. Es un reconocimiento al compromiso del Hospital con la aplicación de las mejores medidas y recomendaciones frente a la pandemia por el nuevo coronavirus, para garantizar la seguridad de pacientes, usuarios y profesionales. El Gregorio Marañón es el primer gran hospital público de España en obtener este certificado, gracias al trabajo y al esfuerzo de todos los profesionales del centro.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha activado hoy la Estrategia frente al COVID-19 para que Madrid no se pare y ha anunciado la modificación de la Orden 668/2020 de la Consejería de Sanidad, que se publica mañana y entra en vigor el jueves, en la que se establecen nuevas medidas para frenar la proliferación del virus, como el uso generalizado de la mascarilla y la limitación de grupos con un máximo de diez personas, tanto al aire libre (parques, terrazas o parcelas particulares) como en domicilios y reuniones privadas.

Desde el mes de julio, pueden contemplarse en el vestíbulo principal del Hospital Universitario de La Princesa dos obras que el escultor Pablo Rebollo ha realizado para homenajear la labor del personal del centro frente a la COVID-19. La primera de ellas es un torso de pequeño formato realizado con eslabones y cadenas de hierro, que representa la expulsión del coronavirus del interior del cuerpo humano. El material empleado permite la transparencia para contemplar la rotura, la grieta que provoca sobre el torso el virus en el momento de su salida. En palabras de su autor, representa un momento de explosión y liberación para esa forma anatómica. La segunda escultura es una mano que se apodera del virus, lo agarra con fuerza entre sus dedos y sugiere su inmediata destrucción con un movimiento rápido de cierre, transmitiendo un momento de optimismo en esa lucha mundial contra la pandemia de la COVID-19. Ambas están realizadas bajo la técnica de soldadura eléctrica y son piezas únicas con fecha de ejecución en el año 2020. La cesión de las obras para ser expuestas en el Hospital de La Princesa por parte del autor es una iniciativa personal y sin ánimo de lucro.

El Hospital Universitario Infanta Cristina ha puesto en marcha una innovadora solución para gestionar los Residuos Biosanitarios Especiales (RBE) que se generan en el centro. El proyecto, actualmente en fase piloto, consiste en inertizar, en el propio hospital y mediante pequeños autoclaves de esterilización, los RBE que se generan en el centro hospitalario. Una vez inertizados, su tratamiento y gestión es similar a un Residuo Sólido Asimilable a Urbano (RSAU), por lo que se eliminan los riesgos asociados a los RBE, garantizando su total esterilización, reduciendo su volumen y facilitando su almacenaje y transporte con mayores garantías para el medioambiente y para cualquier persona que pudiera estar en contacto con el RSAU.

