Nuevo "botón de desistimiento": cancelar una compra online deberá ser tan fácil como hacerla
Cada vez compramos más productos y contratamos más servicios por internet: ropa, electrodomésticos, suscripciones, cursos, contenidos digitales, seguros o productos financieros. Sin embargo, en muchas ocasiones resulta mucho más sencillo comprar que cancelar o desistir del contrato. Para corregir esta situación, la Unión Europea ha aprobado nuevas reglas que obligarán a los comercios online a facilitar una vía digital clara, visible y sencilla para ejercer el derecho de desistimiento.
La novedad llega con la Directiva (UE) 2023/2673, que modifica la Directiva 2011/83/UE sobre los derechos de los consumidores. Aunque esta norma se centra principalmente en los contratos de servicios financieros celebrados a distancia, introduce también una medida que afectará de forma más amplia al comercio electrónico: la obligación de incorporar una función de desistimiento online cuando el contrato se haya celebrado mediante una página web, aplicación, plataforma o cualquier otra interfaz en línea.
La medida refuerza la protección de las personas consumidoras en el comercio electrónico.
Desde el punto de vista práctico, las empresas que contraten online con consumidores deberían prepararse para tener esta función disponible desde el momento en el que esta obligación se incorpore al ordenamiento jurídico, especialmente si ofrecen contratos a distancia en los que exista el derecho de desistimiento.


