Decálogo para ahorrar en los viajes de vacaciones

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Con la llegada del verano surgen también los planes vacacionales. El buen tiempo y la gran oferta turística de muchos lugares cercanos hace que esta sea la época más frecuente para planear viajes y opciones de ocio. Conseguir unas vacaciones más baratas es posible siguiendo una serie de pautas.

En el siguiente reportaje del Portal del Consumidor le indicamos algunas claves sobre cómo conseguirlo.

1. Haga un presupuesto

Controlar el dinero que se va a gastar en vacaciones es uno de los mejores objetivos que podemos plantear para que los planes no se nos vayan de las manos. Para ello, una de las prácticas más recomendables es la elaboración de presupuestos cerrados, en los que contemplemos todos los gastos que vamos a tener. De esta forma, ajustaremos nuestras vacaciones al dinero que nos podemos permitir gastar. Es fundamental hacer una lista con todo lo que supondrá el viaje: transporte, alojamiento, comidas, actividades de ocio y un fondo para imprevistos.

Al calcular el presupuesto, revise siempre el precio final completo, incluidos impuestos, tasas, suplementos por equipaje, gastos de gestión, limpieza, reserva de asiento, cancelación, cambio de fecha o cualquier otro coste adicional que pueda repercutirse al consumidor.

2. Planificación

Crear un esquema del viaje es también una manera eficaz de ajustar las vacaciones a nuestra disponibilidad económica. Por ello, si queremos ahorrar es importante que no dejemos nada sometido a la improvisación, y que todo lo que vayamos a hacer (visitar emplazamientos o museos, acudir a restaurantes o concierto, entre otros) esté contemplado en nuestro esquema del viaje. Ceñirnos a esta planificación es también la mejor manera de evitar tentaciones que supongan un sobrecoste.

Antes de reservar, consulte las condiciones de cancelación, modificación y reembolso de cada servicio. Las tarifas no reembolsables suelen ser más económicas, pero pueden salir caras si finalmente necesita cambiar las fechas o cancelar el viaje.

3. Elija bien el destino

Cuando llega el momento de irnos de vacaciones son muchas las opciones que se nos presentan. Un destino paradisíaco, un crucero, una ruta por Europa… Tenga en cuenta todas las opciones posibles para sus vacaciones, y elija la que suponga un mayor ahorro. Sea flexible a la hora de elegir un destino. Centrarnos sólo en una o dos ciudades específicas puede llevarnos a la situación de no encontrar buenas ofertas y gastar hasta el doble. Otra opción es buscar destinos que supongan un abaratamiento del viaje, como puede ser lugares más cercanos o ciudades donde contemos con familiares o amigos que permitan ahorrar el gasto en alojamiento.

Si viaja al extranjero, compruebe también los requisitos de entrada, documentación, visados, seguros, cobertura sanitaria, normas locales y posibles recomendaciones oficiales de viaje. Estos aspectos pueden influir en el coste final y en la posibilidad de cancelar o modificar el viaje.

4. Compare precios

Actualmente, hay una amplísima oferta turística, que podemos encontrar tanto a través de internet como en agencias de viaje. Es recomendable que no nos quedemos con la primera oferta que encontremos y que busquemos todas las alternativas posibles, consultando distintas ofertas de alojamientos y transporte. Para ello, es muy útil acudir a los comparadores de internet. Se trata de plataformas cada vez más populares que nos facilitan la comparación entre diferentes ofertas en ámbitos como vuelos, restaurantes, hoteles o actividades de ocio.

Cuando utilice comparadores o plataformas online, revise si el resultado aparece ordenado por precio, por recomendación, por patrocinio o por otros criterios. También conviene comprobar el precio directamente en la página del proveedor final, ya que pueden variar las condiciones de equipaje, cancelación, tasas, gastos de gestión o servicios incluidos.

Si el precio ha sido personalizado mediante decisiones automatizadas, el empresario debe informar de ello de forma clara y comprensible en los contratos celebrados a distancia o fuera del establecimiento.

5. Busque en diferentes momentos del día

Los precios que podemos encontrar en internet, sobre todo los de vuelos y hoteles, oscilan según los días y las horas en los que realicemos la búsqueda. La necesidad de cerrar las plazas de un vuelo o la bajada de la demanda según la fecha, hacen que las compañías vayan cambiando los precios. Entrar de forma constante en las plataformas de búsqueda nos permitirá detectar bajadas de precio que serán muy beneficiosas para nuestros planes de viaje.

No obstante, tenga en cuenta que los precios turísticos pueden cambiar por múltiples factores, como disponibilidad, demanda, temporada, campañas promocionales, intermediarios, tipo de tarifa o servicios incluidos. Por eso es recomendable comparar siempre el precio final y no solo el importe inicial anunciado.

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6. Busque promociones de viajes u ofertas de ocio

En muchas ocasiones, nos podemos acoger a ofertas o promociones que supongan una reducción del coste inicialmente previsto. Para beneficiarnos de esta circunstancia, hay algunas prácticas muy útiles, como la de suscribirnos a páginas de ofertas para recibir alertas en el correo electrónico o descargarnos aplicaciones móviles en las que podemos conseguir cupones, puntos u ofertas. Otra opción muy útil es recurrir a actividades de ocio gratuitas, que podremos encontrar en la oferta de museos, conciertos, eventos o festivales.

Antes de utilizar cupones, bonos o promociones, revise sus condiciones: fechas excluidas, plazo de uso, número mínimo de personas, gastos no incluidos, política de cancelación, compatibilidad con otras ofertas y si el precio final incluye todos los impuestos y suplementos.

Si para recibir ofertas debe registrarse o aceptar comunicaciones comerciales, revise qué datos personales facilita, para qué se usarán y cómo puede darse de baja de esas comunicaciones.

7. Reserve con antelación o en el último momento

Cuanto más se acerque la temporada vacacional del verano, más caros serán los precios. Por ello, es importante que nos adelantemos a esta circunstancia. La antelación con la que realicemos la reserva del alojamiento o del transporte será clave para ahorrar antes de nuestras vacaciones. Por ello, es importante planificar las vacaciones con varios meses de antelación, cuando el volumen de venta de las agencias es mínimo y los hoteles están vacíos. Sin embargo, otra opción que también nos puede suponer un ahorro es esperar todo lo que podamos para realizar las reservas a última hora. En este caso, puede que a los medios de transporte o a los alojamientos les interese cubrir las plazas vacías que les quedan disponibles.

Si contrata un viaje combinado, por ejemplo transporte y alojamiento vendidos conjuntamente por una agencia u organizador, recuerde que cuenta con una protección específica en materia de información previa, modificaciones, cancelaciones, reembolsos, asistencia e insolvencia del organizador o minorista.

8. Búsquedas online y privacidad

En las búsquedas online pueden intervenir distintos factores, como la disponibilidad, la demanda, la ubicación, el dispositivo utilizado, las cookies, la publicidad personalizada o las decisiones automatizadas. El modo incógnito puede reducir el rastro que queda en el navegador, pero no garantiza que siempre aparezcan precios más bajos ni que la web no pueda utilizar otros criterios para fijar u ordenar sus ofertas.

Para comparar mejor, puede revisar la configuración de cookies, borrar el historial de navegación, comparar desde distintos dispositivos o navegadores y comprobar siempre el precio final antes de contratar. Además, cuando proceda, el consumidor debe ser informado si el precio ha sido personalizado sobre la base de una toma de decisiones automatizada.

9. Intercambio de viviendas y ‘couchsurfing’

Hay alternativas en el tipo de alojamiento que vayamos a escoger que nos permitirán ahorrar en el presupuesto final de nuestras vacaciones. Una de ellas es la del intercambio de viviendas, una práctica empleada cada vez por más personas para visitar destinos en el extranjero sin tener que gastar demasiado dinero. Esta práctica consiste en que los interesados de la ciudad de destino que quieren venir de vacaciones a nuestra ciudad acuerdan intercambiar sus viviendas durante ese periodo. Existen plataformas especializadas en las que podemos encontrar una red de usuarios que practican este sistema.

Otra fórmula para ahorrar dinero en vacaciones es el conocido como couchsurfing, una fórmula de alojamiento en la que una persona anfitriona ofrece estancia en su vivienda, normalmente a través de plataformas o comunidades online. Antes de utilizar este tipo de servicios, revise las condiciones de la plataforma, la identidad y valoraciones del anfitrión, las normas de convivencia, la política de cancelación y las posibles responsabilidades en caso de incidencia.

Si el alojamiento se ofrece a cambio de precio, aunque sea por pocos días, puede estar sujeto a normativa turística, municipal o autonómica. Antes de contratar, conviene comprobar que el alojamiento se anuncia conforme a la normativa aplicable en el destino y, cuando se trate de una vivienda de uso turístico, que cumple los requisitos exigidos por la comunidad autónoma correspondiente. En la Comunidad de Madrid, las viviendas de uso turístico deben presentar declaración responsable de inicio de actividad y quedarán inscritas en el Registro de Empresas Turísticas de la Comunidad de Madrid, sin perjuicio de las licencias, autorizaciones o requisitos municipales que resulten aplicables.

La normativa europea sobre alquileres de alojamientos de corta duración prevé mecanismos de recogida e intercambio de datos entre plataformas y autoridades. No obstante, el Registro Único estatal de Arrendamientos de corta duración previsto en el Real Decreto 1312/2024 ha sido anulado por el Tribunal Supremo, por lo que debe atenderse a la normativa autonómica y municipal aplicable en cada destino.

​10. Infórmese sobre la divisa del destino

Es posible que el lugar al que queremos ir de vacaciones use una moneda distinta al euro. En ese caso, antes del viaje, contacte con el banco para revisar las condiciones de las tarjetas de crédito y débito, así como sus acuerdos con entidades locales. Es recomendable que viaje con la divisa local en el bolsillo y compare las comisiones por cambio de divisa, retirada de efectivo y pago con tarjeta, tanto en su entidad como en las entidades u oficinas de cambio del país de destino.

En cuanto a las comisiones por sacar dinero en cajeros europeos o internacionales, tenga en cuenta que hay tarjetas de pago que tienen comisiones más bajas, compare sus condiciones antes de viajar y consulte si su entidad tiene acuerdos con redes o bancos locales que reduzcan el coste de retirada de efectivo.

Cuando pague o saque dinero en una moneda distinta al euro, preste atención a la conversión dinámica de divisa. En algunos comercios o cajeros pueden ofrecerle pagar “en euros” en lugar de en la moneda local. Antes de aceptar, revise el tipo de cambio y las comisiones, ya que en ocasiones puede resultar más caro que pagar en la moneda local y aplicar después el cambio de su entidad.