Pluma defectuosa
El consumidor
Compra una pluma estilográfica, pero tras su uso comprueba que el capuchón tiene rayas y grietas. Solicita la sustitución de la pieza defectuosa o, en su defecto, del artículo entero.
La empresa
No responde a las reclamaciones del consumidor, entendiendo que el defecto es por el uso del producto.
El colegio arbitral
Da la razón al consumidor, ya que la reclamación se produce dentro del periodo de garantía y en los primeros días de uso de la pluma. Además, tiene en consideración las pruebas fotográficas y documentales aportadas por el consumidor, determinando que se trata de un defecto de origen, por lo que obliga a la empresa a la sustitución de la pieza dañada o, en todo caso, de la pluma completa

