Pérgola defectuosa
El consumidor
Contrata la instalación de una pérgola de madera en su vivienda, pero una vez instalada comprueba que no cubre correctamente la terraza, permitiendo la entrada de sol y agua. Además, detecta defectos en las vigas (agrietadas y torcidas) y un color distinto al solicitado. Solicita que se desmonte y se instale una nueva pérgola conforme a lo contratado o, en su defecto, la devolución del importe pagado.
La empresa
Defiende que la pérgola se instaló conforme al presupuesto aceptado por el cliente, tanto en medidas como en características. Explica que la cobertura nunca es total al 100% y que las dimensiones ejecutadas coinciden con las reflejadas en el presupuesto. También señala que el color aplicado fue el acordado y que las posibles imperfecciones de la madera son propias del material.
El colegio arbitral
Considera que no existe prueba suficiente de error en la medición ni incumplimiento del contrato por parte de la empresa, ya que las dimensiones y condiciones se ajustan al presupuesto aceptado. Tampoco aprecia incumplimiento en el color ni en la ejecución. Por ello, desestima la reclamación y no obliga a modificar la instalación realizada.

