Disco de vinilo dañado por el reparto
El consumidor
Recibe un envío con un disco de vinilo y afirma que el repartidor metió el paquete “a la fuerza” en el buzón, doblándolo y dañando el disco, por eso pide que le devuelvan íntegramente el importe.
La empresa
Se opone y sostiene, en resumen, que en este tipo de envíos la reclamación/indemnización corresponde al remitente (quien contrata y paga el servicio) y no al destinatario, y añade que el envío no tendría el nivel de garantía que permitiría indemnización en los términos solicitados.
El colegio arbitral
Revisa la documentación y entiende que el reclamante no está legitimado para reclamar directamente a la empresa postal por ser destinatario, y además valora que la prueba aportada no acredita de forma suficiente el daño concreto del disco, por lo que se desestima la reclamación.

