Escabiosis

La sarna o escabiosis humana es una parasitosis de la piel producida por el ácaro Sarcoptes scabiei. Tiene distribución universal y afecta a todas las razas y clases sociales. En la actualidad, en nuestro entorno, los grupos de riesgo para la presentación de brotes son las residencias de ancianos, los asentamientos marginales, y otras instituciones cerradas (centros de acogida, instituciones mentales, centros de desintoxicación de toxicómanos, etc).

La transmisión de los parásitos se produce por contacto cutáneo directo con la piel infestada, pudiendo también adquirirse por relaciones sexuales. Es poco frecuente la transmisión por el uso de objetos personales o a través de la ropa. 

El cuadro clínico de la sarna es habitualmente muy característico, pero varía mucho según el grado y duración de la infestación y situación inmunológica del hospedador. La clínica clásica incluye picor y lesiones característicos en la piel (surcos acarinos, vesículas y nódulos). Las complicaciones se pueden producir por la infección secundaria de las lesiones por el rascado. En las personas inmunodeprimidas y en los pacientes ancianos o institucionalizados, la infestación puede presentarse en forma de dermatitis generalizada con una distribución más amplia, con extensa descamación, vesículas y costras (“sarna noruega” o sarna costrosa).
Es muy importante que en los colectivos de mayor riesgo, ante lesiones dermatológicas no diagnosticadas, se mantenga un alto nivel de sospecha ya que el diagnóstico oportuno va a permitir aplicar las medidas necesarias para evitar la difusión.