puerta fría

Vendedores a domicilio. Proteja sus derechos

Las ventas a domicilio o a puerta fría son aquellas en las que el vendedor visita al cliente en su propia casa. Detrás de este tipo de acciones comerciales se esconden algunas prácticas fraudulentas o que pueden perjudicar al consumidor. En este reportaje, le enseñamos a identificarlas y a protegerse frente a ellas.

Cuando recibimos en nuestra casa la visita imprevista de un comercial que intenta vender, contratar o cobrar por algún tipo de producto o servicio, es importante que extrememos la prudencia y que conozcamos nuestros derechos.

En primer lugar, debemos evitar vernos sometido a ningún tipo de presión comercial. Por ello, antes de comprar o contratar nada, debemos pensar si realmente necesitamos aquello que nos están ofreciendo y, en caso de que así sea, comparar con otras opciones del mercado. Nunca debemos vernos precipitados a comprar o contratar ningún producto o servicio porque nos veamos presionados.

Hay muchas acciones comerciales a domicilio que cumplen de forma rigurosa con la legislación y con los derechos de los consumidores. Pero hay otros casos de prácticas agresivas, abusivas, que manipulan al consumidor e incluso que incurren en la estafa. Es por ello que, cuando abrimos la puerta a un agente comercial que acude a nuestro domicilio, es recomendable que le pidamos que se identifique, si es necesario, que nos muestre el DNI y que nos indique cuál es la empresa que nos ofrece el producto.

Es importante que nunca le mostremos una factura o un documento en el que aparezcan nuestros datos personales, del mismo modo que es importante que no firmemos nada en el momento. Si nos parece que nos están ofreciendo una oferta atractiva, lo mejor es que le pidamos que nos la envíen por escrito para estudiarla con detenimiento.

Del mismo modo, debemos desconfiar de toda práctica que consista en obtener algún producto o servicio de forma gratuita, ya que, de una forma u otra, es de esperar que nos terminen haciendo pagar por ello.

Otro aspecto a tener en cuenta es que los organismos y entidades públicas no recomiendan nunca a empresas privadas, por lo que debemos desconfiar de aquellos servicios que aseguren estar avalados.

Tipos de prácticas engañosas

Hay algunas prácticas comerciales engañosas que son habituales y que es importante que sepamos identificar, así como la forma de proceder en cada caso. A continuación, le detallamos las más usuales:

·       Comerciales de electricidad o del gas: Es una de las prácticas más recurrentes desde hace años. Una de las mejores formas de identificar si se trata de una práctica fraudulenta es si aparecen para realizar una revisión o instalación obligatoria que quieren que les paguemos en mano, sin que les hayamos llamado y sin que nuestra compañía nos haya informado previamente. Recuerde que nuestra compañía nos avisará ante cualquier revisión o instalación y que el cobro se nos realizará en la factura.

Recuerde que actualmente la legislación impide que las comercializadoras de gas o luz realicen contratación puerta a puerta a los consumidores domésticos, salvo que la visita haya sido expresamente solicitada por éstos.

·       Libros o coleccionables: Algunas empresas realizan acciones agresivas de ventas de libros o coleccionables, asegurando a los consumidores que han adquirido el compromiso de realizar nuevas compras. Ante este tipo de prácticas, es importante que no firmemos ningún documento, ya que puede ser que nos estén haciendo firmar el consentimiento para dichas compras obligatorias.

·       Venta de productos milagro: Cuando este tipo de ventas se produce con fines engañosos o fraudulentos, es habitual que nos encontremos con que los comerciales acuden a nuestro domicilio con batas blancas o uniformes sanitarios para mostrar más autoridad o credibilidad. Suelen buscar a personas de avanzada edad para ofrecerles productos curativos o que mejorarán su vida. Tratándose de compras relacionadas con la salud, es importante que verifiquemos la existencia de la empresa y que no realicemos ninguna compra sin una consulta previa.

·       Cambio de bombillas: Algunas empresas hacen creer a los consumidores que deben cambiar sus bombillas por luces led. Para ello, incluso colocan cartelería en los portales informando de que procederán a visitar las viviendas y colocan el logo de algún organismo oficial para hacer creer que esas revisiones vienen impulsadas desde la Administración. Es importante que sepamos que no hay ninguna obligación de cambiar todas las bombillas normales de una vivienda por otras. Ante estos casos, es recomendable que recurramos a algún organismo público para comprobar si es cierta la información que nos hace llegar el comercial.

Ventas fuera de establecimiento

Las ventas a domicilio se denominan contratos celebrados fuera del establecimiento mercantil y tiene una regulación específica que protege los derechos de los consumidores.

Lo primero que debemos tener en cuenta como consumidores es que no estamos obligados a atender a un agente comercial que acuda a nuestro domicilio. En todo caso, si nos interesa la información comercial que nos está haciendo llegar, es muy importante que no firmemos ningún documento, ya que puede comprometernos a realizar algún tipo de pago.

En el caso de firmar un contrato durante la visita comercial, sepa que deben entregarle una copia del mismo y un documento de desistimiento, ya que tiene derecho a finalizar el contrato durante los siguientes 14 días contados desde la firma del contrato, salvo cuando se trate de servicios ya prestados o de productos sanitarios desprecintados. El documento de desistimiento debe venir claramente identificado y con la dirección a la que debe ser remitido. Recuerde que el mero hecho de llamar y anular el contrato no le garantiza su derecho a anular el contrato, deberá remitir el documento de desistimiento y hacerlo por escrito.

Si detecta una práctica engañosa, denuncie la situación o presente una reclamación ante la Oficina Municipal de Información al Consumidor más próxima a su domicilio o en la Dirección General de Comercio y Consumo.