Casa y llave

COVID-19: medidas de apoyo para el pago de los créditos al consumo e hipotecas. Moratorias

La evolución de la COVID-19 durante los últimos meses, ha supuesto la adopción de medidas extraordinarias para hacer frente a la pandemia. Entre las que se han ido adoptando, destacan aquellas que buscan hacer frente al impacto económico y social que está generando el virus.

En este sentido, destacan varias normativas, que incluyen un paquete de medidas de ayuda a las familias más vulnerables afectadas por el coronavirus que no pueden hacer frente al pago de sus hipotecas o créditos.

Así, se establecen los requisitos para ser considerado persona vulnerable económica, y las medidas de las que se pueden beneficiar, como la moratoria en el pago de la hipoteca o la suspensión de las obligaciones en cuanto a los créditos y préstamos financieros.

Por otra parte, existen consumidores que no pudiendo ser considerados vulnerables económicos, han tenido problemas para hacer frente al pago de su hipoteca o crédito durante la pandemia. Pensando en ellos y con el objetivo de ampliar el acceso general a las moratorias, recientemente se ha incorporado un régimen especial para los acuerdos de aplazamientos que firmen los clientes bancarios con sus entidades de crédito.

A continuación, detallamos los requisitos que deben cumplir los consumidores interesados en solicitar estas ayudas, los plazos y los documentos que se deben aportar.

 

Consideraciones generales

 

Existen, por tanto, dos tipos de moratoria a los que puede acogerse el consumidor que tenga dificultades para el pago de su hipoteca o préstamo no hipotecario:

  • Moratoria legal. Que es la que se establece para los consumidores vulnerables económicos. Si cumple los requisitos para solicitarla, la entidad bancaria deberá aceptarla. Tiene una duración de tres meses y no podrán cobrarle ningún interés.
  • Moratoria convencional. Se ha establecido para todos los consumidores, tanto para aquellos que no son considerados vulnerables económicos, como para aquellos que sí y necesitan una moratoria complementaria. Deberá consultar con su entidad bancaria si tiene establecida esta modalidad, ya que no todas lo tienen. La duración se acordará entre las partes y tampoco podrán cobrarle intereses.
  • Por último, recuerde que, si no puede acogerse a ninguna de estas dos fórmulas, siempre tendrá la posibilidad de negociar con su entidad bancaria una moratoria acorde a sus necesidades. No obstante, en este caso, todo dependerá del acuerdo al que lleguen, por lo que la entidad podrá devengar intereses u otros pagos.

Le recomendamos que consulte y se informe en su entidad bancaria sobre los requisitos y la documentación a aportar en ambos casos, dada la complejidad que tienen algunos cálculos.

 

Moratoria legal: principales características

 

En primer lugar, para poder solicitar la moratoria legal en el pago de la hipoteca debe cumplir con todos los requisitos para ser considerado consumidor vulnerable económico. Asimismo, si lo que tiene es un crédito o un préstamo al que no puede hacer frente, podrá también solicitar la suspensión del mismo.

Podrá solicitar tanto la moratoria de la hipoteca, como la suspensión del pago de un crédito hasta el próximo 29 de septiembre. Deberá acompañar la solicitud y los documentos que acrediten que es vulnerable económico.

Las entidades bancarias tendrán 15 días para contestar a su solicitud de moratoria hipotecaria. En el caso de los créditos, una vez solicitada la suspensión y acreditada la situación de vulnerabilidad económica, se procederá a la suspensión automática de las obligaciones del crédito.

Tanto la moratoria en el pago de la hipoteca como en la suspensión de los créditos tendrán una duración de tres meses. Recuerde que ese periodo, supone la suspensión de la deuda hipotecaria o del crédito al consumo así como la inaplicación de la cláusula de vencimiento anticipado que conste en su contrato.

Además, la entidad bancaria no podrá exigirle el pago de la cuota de la hipoteca o el crédito o préstamo, ni de ninguno de los conceptos que lo integran, como la amortización de capital o el pago de intereses, ni íntegramente, ni en un porcentaje. Tampoco se devengarán intereses.

Requisitos y documentación

A continuación, detallamos los requisitos que se deben cumplir para ser considerado vulnerable económico y la documentación que se debe aportar, en el caso de solicitar la moratoria legal. 

Requisitos para ser considerado vulnerable económico

Para poder beneficiarse de la moratoria en el pago de la hipoteca o de la suspensión del crédito al consumo, el solicitante debe ser considerado persona vulnerable económica. El primer requisito para ser considerado como tal, debe ser estar en situación de desempleo o, si es un empresario o profesional, haber sufrido una pérdida sustancial de sus ingresos o facturación de al menos el 40%. Además:

  • El conjunto de ingresos de los miembros de la familia no debe superar, en el mes anterior a la solicitud de la moratoria:

    • Tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM). Este índice se incrementará en 0,1 por cada hijo al cargo o persona mayor de 65 años y en 0,15 en caso de unidad familiar monoparental con hijo a su cargo.
    • Cuatro veces el IPREM, en el caso de que alguno de los miembros tenga declarada la discapacidad superior al 33% o esté en situación de dependencia.
    • Cinco veces el IPREM en el caso de que el deudor hipotecario sea una persona con parálisis cerebral, con enfermedad mental, o con discapacidad intelectual igual o superior al 33%, o persona con discapacidad física o sensorial, igual o superior al 65%, así como en los casos de enfermedad grave que incapacite, a la persona o a su cuidador.
    • Para hacer los cálculos, el IPREM mensual a fecha 2020 es de 548,60 €.
  • La cuota hipotecaria y los gastos de suministros básicos debe resultar igual o superior al 35% de los ingresos netos de la unidad familiar.
    • Para calcular los costes de los suministros básicos, debe incluir los de electricidad, gas, gasoil para calefacción, agua, servicios de telecomunicaciones fija y móvil y las contribuciones a la comunidad de propietarios. Todos ellos, correspondientes a la vivienda habitual.
  • Que, como consecuencia de la emergencia sanitaria, la unidad familiar haya sufrido una alteración significativa de sus circunstancias económicas, esto es, que se haya multiplicado por 1,3 el esfuerzo que representa la carga hipotecaria sobre la renta familiar de todos los inmuebles que se pueden acoger a la moratoria.

En el caso de que no tenga una hipoteca, pero sí un crédito al consumo, para calcular si cumple con los requisitos para ser considerado vulnerable económico, deberá cambiar el importe de la hipoteca por el del crédito o la suma de créditos a los que debe hacer frente.

Documentación que se debe aportar

En primer lugar, recuerde que, si no puede aportar alguno de los documentos que se requieren en la solicitud, podrá entregar una declaración responsable afirmando que cumple con dichos requisitos. Una vez haya finalizado el estado de alarma, dispondrá de un mes para aportar estos documentos a la entidad bancaria.

Entre los documentos que debe aportar se encuentra el certificado de desempleo, en el que figure la cuantía mensual recibida por las prestaciones o subsidio y una declaración responsable que acredite el cumplimiento de los requisitos exigidos para cumplir con esta norma.

Asimismo, debe presentar información acerca del número de personas que viven en la casa, aportando para ello deberá ap el libro de familia o documento acreditativo de pareja de hecho y el certificado de empadronamiento.

  • En el caso de que conviva con una persona con discapacidad, deberá aportar la declaración de discapacidad, de dependencia o de incapacidad permanente para realizar una actividad laboral.

Por último, debe presentar los documentos que acrediten la titularidad de los bienes sobre los que se requiere la moratoria, es decir, la vivienda habitual. En este caso: la nota simple y las escrituras de la vivienda y de la concesión del préstamo hipotecario.

  • En caso de que se solicite la moratoria de la deuda para el préstamo de hipotecario sobre una vivienda que el deudor tenga en alquiler, y se haya dejado de recibir la cuota de arrendamiento, deberá aportar el contrato de arrendamiento sobre la vivienda.

En el caso de que no tenga un préstamo hipotecario, pero sí un préstamo o crédito al consumo, deberá aportar el correspondiente contrato suscrito con la entidad financiera.

Moratoria convencional: régimen especial para clientes bancarios

 

Podrán beneficiarse de este régimen especial de moratoria para clientes bancarios aquellos consumidores que no puedan hacer frente al pago de su hipoteca o préstamo y que no reúnan las condiciones de consumidor vulnerable económico, que dan derecho a la solicitud de la moratoria legal.

También podrán acogerse a esta moratoria aquellos consumidores vulnerables económicos que ya estuvieran disfrutando de la moratoria legal. En este caso, cuando la entidad financiera conceda una moratoria legal y una moratoria convencional, se aplicará una detrás de otra, de forma que al plazo de la primera moratoria se le amplía el plazo negociado para la segunda moratoria.

Las entidades financieras deberán firmar acuerdos marcos sectoriales. Por lo tanto, deberá consultar con la entidad bancaria donde tenga la hipoteca o el préstamo si se ha acogido a estos acuerdos.

Antes de la concesión de la moratoria, la entidad bancaria deberá entregarle una propuesta de acuerdo por escrito con información simplificada sobre las principales condiciones del préstamo, así como las consecuencias jurídicas y económicas del aplazamiento.

Esta moratoria podrá acordar, que el importe de los meses de moratoria, se redistribuya entre el resto de cuotas, sin modificar el plazo de vencimiento del crédito o puede negociar que le amplíen el plazo de vencimiento.

En cualquier caso, si le conceden la moratoria no podrán modificar el interés pactado, ni cobrarle gastos o comisiones, ni comercializarse otros productos.

Reclamaciones

 

Si tiene algún problema con la solicitud de estas ayudas, debe reclamar al defensor del cliente o al servicio de atención al cliente de su entidad financiera. En caso de no recibir una respuesta satisfactoria o que en un mes no se haya obtenido contestación al escrito, el cliente se debe dirigir al Servicio de reclamaciones del Banco de España.

Puede consultar más medidas de apoyo a los consumidores en la guía que la Dirección General de Comercio y Consumo ha elaborado con motivo de la COVID-19.