Casa y llaves

COVID-19: medidas de apoyo en el pago del alquiler

Desde la declaración del estado de alarma a causa de la pandemia de la COVID-19, varias han sido las medidas que se han establecido para proteger a las personas consumidoras más vulnerables, en materias que preocupan tanto a los ciudadanos como el pago del alquiler.

La evolución de la COVID-19 durante los últimos meses, ha supuesto la adopción de medidas extraordinarias para hacer frente a la pandemia. Entre las que se han ido adoptando, destacan aquellas que buscan disminuir el impacto económico y social que está generando el virus.

En este sentido, no poder hacer frente al pago del alquiler supone uno de los principales quebraderos de cabeza que encuentran las familias en esta situación.

Por ello, se han establecido diferentes medidas encaminadas a ayudar a las familias más vulnerables para el pago de sus alquileres, que incluyen, desde una moratoria en el pago, una línea de avales en forma de préstamos sin intereses y un programa de ayudas para los alquileres de vivienda habitual.

A continuación, detallamos los requisitos que deben cumplir los consumidores interesados en solicitar estas ayudas, los plazos y los documentos que se deben aportar.

 

Consideraciones generales

 

En primer lugar, para poder solicitar estas ayudas, tanto el aplazamiento en el pago del alquiler, como las ayudas previstas o los préstamos, debe cumplir con los requisitos para ser considerada persona en situación de vulnerabilidad económica y social que detallaremos a continuación.

Es recomendable que, si no puede hacer frente al pago de su renta de alquiler, en primer lugar se ponga en contacto con su casero, ya sea una empresa o un particular, e intente llegar a un acuerdo con él para el aplazamiento de las mensualidades del alquiler hasta que la situación mejore.

En el caso de que el alquiler lo tenga contratado con una empresa o entidad pública que posea más de diez inmuebles (gran tenedor), podrá solicitar un aplazamiento del pago de la renta. En el caso de que su casero sea un particular o tenga menos de diez inmuebles, no está obligado a ofrecerle dicho aplazamiento. Si no llega a un acuerdo con él, puede acogerse a las distintas ayudas que se han preparado.

Recuerde que, si la prórroga de su contrato de alquiler finaliza durante estos días, se prorrogará automáticamente hasta un plazo máximo de seis meses, en los mismos términos que el contrato en vigor, previa aceptación del arrendador.

Asimismo, se ha articulado una prórroga extraordinaria de seis meses para los contratos de arrendamiento de vivienda habitual para los inquilinos cuyo contrato finalice antes del 9 de agosto, excepto si el arrendador ha comunicado la necesidad de ocupar la vivienda de forma permanente por él o por sus familiares.

 

Moratoria en el pago del alquiler: un máximo de cuatro meses

 

Una de las primeras medidas que se han establecido es el aplazamiento del pago mediante una moratoria. En el caso de que su arrendador sea una empresa o entidad pública de vivienda o un gran tenedor, que sea titular de más de diez inmuebles, lo primero que debe hacer es ponerse en contacto con su arrendador y negociar un aplazamiento o la condonación de la deuda.

En caso de que no llegue a un acuerdo, podrá solicitarle una moratoria en el pago de la renta. Pasados siete días desde que la empresa haya recibido su solicitud, deberá ofrecerle una de estas dos posibilidades:

  • Una reducción del 50% de la renta del alquiler, durante el tiempo que dure el estado de alarma y las mensualidades siguientes. Podrá llegar hasta un máximo de cuatro meses.
  • Un aplazamiento en el pago de la renta del alquiler, que se aplicará de manera automática y que afectará al periodo de tiempo que dure el estado de alarma. También podrá alargarse a las mensualidades siguientes, prorrogables una a una, si el plazo fuera insuficiente, en ningún caso, podrán superarse los cuatro meses. Dicha renta se aplazará en la siguiente mensualidad, fraccionando las cuotas durante al menos 3 años, siempre dentro del plazo de duración del contrato de alquiler. Las cantidades aplazadas se devolverán al arrendador sin intereses y sin ningún tipo de penalización.

Esta moratoria se podrá solicitar hasta el 9 de agosto.

En el caso de que el arrendador sea un particular o una empresa con menos de diez alquileres, no está obligado a ofrecerle dicho aplazamiento. Si no llega a un acuerdo con él, puede acogerse a las distintas ayudas que se están preparando.

Ayudas: préstamos a interés cero y ayudas al alquiler

 

Además del aplazamiento del pago del alquiler, se están desarrollando otros paquetes de medidas para “contribuir a minimizar el impacto económico y social de la COVID-19 en los alquileres de vivienda habitual”.

Se trata de una línea de avales, con total cobertura del Estado, para que las entidades bancarias puedan ofrecer ayudas transitorias de financiación (préstamos) a las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad y tengan problemas para pagar el alquiler.

Las ayudas deben dedicarse exclusivamente al pago del alquiler y podrán cubrir 6 mensualidades de renta. El plazo para devolver estas ayudas será de hasta 6 años, prorrogable otros 4, sin que suponga ningún tipo de gastos o intereses para el solicitante.

Para obtener estas ayudas el interesado deberá ponerse en contacto con su entidad bancaria hasta el 9 de agosto para comenzar los trámites. Deberá presentar la documentación correspondiente que acredite la situación de vulnerabilidad.

 

Suspensión de los desahucios

El Real Decreto Ley 37/2020 del Gobierno permite a personas que acrediten situación de vulnerabilidad económica instar al juzgado a la suspensión de un procedimiento de desahucio de su vivienda de alquiler en caso de que este derive de impagos de renta o por finalización del contrato.

 

El decreto incluye novedades, como el que las administraciones deberán buscar, antes de que finalice la suspensión del desahucio, una salida habitacional digna para la persona arrendataria; o el que se tome también en consideración la situación de vulnerabilidad económica que pueda tener el arrendador y que, según el caso, podrá prevalecer sobre la del arrendatario y hacer que continúe el procedimiento de desahucio.

 

Esta medida se mantendrá en vigor hasta el próximo 9 de agosto, en función de la nueva prórroga establecida por el Real Decreto Ley 8/2021.

 

Otra novedad es que los propietarios de las viviendas afectadas por la suspensión de desahucios podrán beneficiarse de compensaciones, que se calcularán en torno al precio del alquiler medio de vivienda en la zona en la que esté el inmueble. Podrán solicitar las compensaciones hasta el 9 de septiembre de 2021 y también se le compensará por los gastos corrientes de la vivienda que haya tenido que asumir por impago.

 

Requisitos y documentación para solicitar estas ayudas

Para solicitar estas ayudas, los consumidores deberán reunir los siguientes requisitos y entregar la documentación que acredite estas circunstancias: 

Requisitos para solicitar estas ayudas

Para poder beneficiarse de las medidas de apoyo al pago del alquiler, el solicitante debe ser considerado persona vulnerable económica. El primer requisito para ser considerado como tal, debe ser estar en situación de desempleo o, si es un empresario o profesional, haber sufrido una pérdida sustancial de sus ventas de al menos el 40%. Además:

  • El conjunto de ingresos de los miembros de la familia no debe superar, en el mes anterior a la solicitud de la moratoria:

    • Tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM). Este índice se incrementará en 0,1 por cada hijo al cargo o persona mayor de 65 años y en 0,15 en caso de unidad familiar monoparental con hijo a su cargo.
    • Cuatro veces el IPREM, en el caso de que alguno de los miembros tenga declarada la discapacidad superior al 33% o esté en situación de dependencia.
    • Cinco veces el IPREM en el caso de que el deudor hipotecario sea una persona con parálisis cerebral, con enfermedad mental, o con discapacidad intelectual igual o superior al 33%, o persona con discapacidad física o sensorial, igual o superior al 65%, así como en los casos de enfermedad grave que incapacite, a la persona o a su cuidador.
    • Para hacer los cálculos, el IPREM mensual a fecha 2021 es de 564,90 .
  • La renta arrendaticia y los gastos de suministros básicos debe resultar igual o superior al 35% de los ingresos netos de la unidad familiar.
    • Para calcular los costes de los suministros básicos, debe incluir los de electricidad, gas, gasoil para calefacción, agua, servicios de telecomunicaciones fija y móvil y las contribuciones a la comunidad de propietarios. Todos ellos, correspondientes a la vivienda habitual.

Documentación que se debe aportar

En lo que se refiere a la documentación, se acreditarán las condiciones para recibir las ayudas con la presentación de los siguientes documentos:

  • Certificado de desempleo, en el que figure la cuantía mensual. percibida con concepto de prestaciones o subsidios por desempleo.
  • Certificado de cese de actividad, en el caso de trabajadores por cuenta propia.
  • Número de personas que habitan en la vivienda.
  • Libro de familia o documento acreditativo de pareja de hecho.
  • Certificado de empadronamiento de las personas empadronadas en la vivienda.
  • Declaración de discapacidad, de dependencia o de incapacidad permanente para realizar una actividad laboral.
  • Titularidad de los bienes de todos los miembros de la unidad familiar.

Si el solicitante no pudiese aportar alguno de los documentos requeridos, podrá sustituirlo mediante una declaración responsable que incluya la justificación expresa de los motivos, relacionados con las consecuencias de la crisis de la COVID-19, que le impiden tal aportación.

Tras la finalización del estado de alarma y sus prórrogas dispondrá del plazo de un mes para la aportación de los documentos que no hubiese facilitado

En el siguiente enlace encontrará información sobre ayudas para el pago de suministros.