El programa de los 1.000 días es una iniciativa de la Consejería de Sanidad, en colaboración con la Fundación Nemesio Díez, centrado en la salud mental de las mujeres (con cribado de trastornos emocionales) durante la gestación y una vez producido el parto, y da el apoyo necesario a la familia para minimizar potenciales amenazas –biológicas, emocionales y sociales– en la progenitora y el niño.
Un equipo multidisciplinar les proporciona una atención integral, especialmente si el pequeño es prematuro o requiere permanecer ingresado. Forman parte del mismo, neonatólogos, además de obstetras, matronas, psiquiatras, psicólogos, profesionales de Enfermería pediátricas, trabajadoras sociales y personal de Primaria.