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La “Unidad Funcional de Prevención y Control de Infección” del Servicio de Medicina Intensiva (UFPYCI-SMI) se caracteriza por su transversalidad. Engloba un área de la medicina, “la infección” en todas sus vertientes “Prevención/Control/Optimización” que está involucrada en todas las áreas especializadas. Las diferentes estrategias que abordan todos los aspectos relacionados con la infección son aplicables a cualquier tipo de patología y enfermo ingresado en Medicina Intensiva (polivalente, intensivos cardiológicos, neurocríticos, postquirúrgica, ECMO, trasplantes, inmunodeprimidos, oncológicos…).
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Objetivos de la unidad
- Reducir las Infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (BP, BSCVC, NAVM, ITU-SU …) en un entorno de alta complejidad con es el SMI.
- Detectar precozmente microorganismos multirresistentes y contener su diseminación.
- Optimizar el uso de antimicrobianos mediante un PROA-UCI robusto.
- Garantizar la seguridad del paciente crítico mediante prácticas de excelencia / Proyectos de Seguridad del paciente Crítico: “Proyectos Zero” basadas en evidencia.
- Integrar sistemas de información avanzados para vigilancia epidemiológica en tiempo real.
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El papel de la microbiología intensiva
- La consolidación del concepto Microbiología Intensiva ha permitido conseguir que la innovación tecnológica en los aspectos microbiológicos proporcione a la actividad asistencial intensiva una toma de decisiones inmediatas con la seguridad de validación y certeza. Disponer de la presencia del microbiólogo clínico durante las 24 horas los 365 días del año, permite siempre una máxima colaboración.
- El trabajo multidisciplinar realizado conjuntamente con el Servicio de Farmacia Hospitalaria permite disponer de indicadores de consumo de antimicrobianos; facilitar los trámites de solicitud de medicamentes extranjeros; detectar errores de mediación en la prescripción etc…
- La colaboración estrecha con el Servicio de Medicina Preventiva desde el 2006, se fortaleció con el inicio de los Proyectos de Seguridad en el Paciente Crítico “Proyectos Zero” en 2009. El desarrollo de proyectos conjuntos consolidados como “Red de Observadores de Higiene de Manos” y “Mapa microbiológico de medidas de precaución” están permitiendo reforzar prácticas seguras.
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BP (Bacteriemia Primaria)
Es una infección bacteriana en el torrente sanguíneo que no tiene un foco evidente u originario en otro órgano (como los pulmones o el abdomen).
- En la UCI es muy frecuente que evolucione o se agrupe bajo el concepto BP-CVC, que significa Bacteriemia Primaria asociada a Catéter Venoso Central. Ocurre cuando los microorganismos colonizan los tubos plásticos introducidos en las venas profundas del paciente.
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BSCVC (Bacteriemia Secundaria a Catéter Venoso Central)
Es la confirmación clínica de que una bacteriemia (infección en sangre) ha sido causada directamente por el uso de un Catéter Venoso Central.
- Aunque estrechamente ligada a la BP, la clasificación exacta depende de criterios microbiológicos rigurosos (por ejemplo, que el mismo germen crezca tanto en la punta del catéter retirado como en los cultivos de sangre del paciente).
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NAVM (Neumonía Asociada a Ventilación Mecánica)
Es una infección pulmonar grave que desarrollan los pacientes que están conectados a un respirador artificial a través de un tubo endotraqueal o traqueostomía.
- Aparece al menos 48 horas después de haber iniciado la ventilación debido a que las bacterias de la boca o el estómago logran filtrarse hacia los pulmones aprovechando que el tubo mantiene la vía aérea abierta de forma artificial.
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ITU-SU (Infección del Tracto Urinario Relacionada con Sonda Uretral)
Es una infección de las vías urinarias provocada por la colocación y permanencia de una sonda vesical (catéter urinario).
- Dado que casi el 100% de los pacientes críticos requieren una sonda para medir con exactitud la producción de orina por hora, es una de las infecciones hospitalarias más comunes en la actualidad.
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Las actividades principales que se realizan en la unidad relacionadas con la prevención y control de infección implica la valoración diaria de todos los pacientes ingresados en Medicina Intensiva con la revisión sistemática de la historia clínica electrónica.
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La Unidad Funcional de Prevención y Control de Infección está formada por:
- Jefa de Sección. Mercedes Catalán González.
- Una profesional de Enfermería.
- Los MIR de Medicina Intensiva realizan una rotación de 3 meses durante el 4º o 5º año de residencia.
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- Encuesta anual del estudio EPINE. Incluye los pacientes ingresados en Medicina Intensiva que cumplen criterios.
- Todos los años se envían los datos del Servicio de Medicina Intensiva incluidos en el Registro ENVIN-HELICS (Abril-Junio), a través del Servicio de Salud Pública de la CCAA de Madrid a la Red Nacional de Vigilancia en Salud Pública (RENAVE) gestionado por el Centro Nacional de Epidemiología (CNE), para su posterior envío al registro HAI-Net ICU del ECDC.
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- Capacitación continua del personal del SMI en los “Proyectos de Seguridad del Paciente Crítico”.
- Talleres prácticos relacionados con la prevención y control de infección.
- Auditorías de prácticas seguras.
- Retroalimentación basada en indicadores.
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Qué aporta la unidad a la Medicina Intensiva
- Potenciar la calidad de la asistencia y la seguridad del paciente.
- Integrar la transversalidad de las estrategias multimodales diseñadas en los “Proyectos Zero” para modificar el comportamiento de los profesionales de la salud y a través de la combinación de diferentes aproximaciones, implantar prácticas seguras que produzcan resultados concretos en nuestros pacientes.
- Plantear estrategias adaptativas de control de IRAS en situaciones complicadas se hacen necesarios para poder entender que aplicar prácticas seguras, que eviten las IRAS y limiten la diseminación de bacterias multirresistentes forma parte del tratamiento integral de los pacientes durante su estancia en las UCI.
- Unificar protocolos relacionados con el tratamiento de las infecciones del paciente crítico.
- Realizar diariamente PROA-UCI integrando directrices de actuación en el ámbito de la infección y optimizando la posología de los antimicrobianos en los pacientes críticos ingresados en el Servicio de Medicina Intensiva.