Se considera Enfermedad Rara a toda aquella enfermedad que presente una prevalencia de menos de 5 casos/10.000 habitantes, teniendo hasta en un 80 por ciento, un origen genético. Con frecuencia son enfermedades graves y degenerativas, y en muchas ocasiones limitan la calidad de vida del paciente. Requieren de una atención interdisciplinar e integral dado que en la mayoría de las ocasiones afectan a más de un órgano vital.