Las unidades multidisciplinares en cáncer son un pilar clave de la oncología moderna. Estos equipos, permiten tomar decisiones clínicas consensuadas, basadas en la evidencia científica y combinando la visión de los profesionales de distintas especialidades involucradas en el cáncer. Reducen tiempos de diagnóstico y tratamiento, evitando retrasos y duplicaciones de pruebas; personalizan el tratamiento, adaptándolo al tipo de tumor y a las características del paciente; aseguran la continuidad asistencial, desde el diagnóstico hasta el seguimiento y los cuidados paliativos si fueran necesarios; mejoran los resultados clínicos y la calidad de vida del paciente y humanizan su atención, incorporando apoyo psicológico y social.
En general, sus objetivos son:
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Diagnosticar el cáncer con mayor precisión.
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Definir la mejor estrategia terapéutica.
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Acompañar al paciente durante todo el proceso.
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Revisar la evolución y ajustar tratamientos.
De esta forma no solo el profesional, también el paciente pasa a tener una visión global y consensuada de su enfermedad.