La fisioterapia respiratoria en el contexto de una cirugía torácica es una parte clave de la recuperación y, de hecho, empieza antes de la operación, no solo después. Su objetivo principal es mejorar la función pulmonar, reducir complicaciones y acelerar la recuperación.
¿Qué es exactamente?
Es un conjunto de técnicas y ejercicios diseñados para:
- Mejorar la ventilación pulmonar
- Facilitar la eliminación de secreciones
- Reentrenar la respiración
- Prevenir complicaciones como la atelectasia o infecciones.
Antes de la cirugía (fase preoperatoria)
- “Preparar” los pulmones para la cirugía
- Aumentar la capacidad pulmonar
- Reducir riesgos postoperatorios
Técnicas habituales
- Ejercicios de respiración profunda (diafragmática)
- Uso de dispositivos como el inspirómetro incentivador
- Entrenamiento de músculos respiratorios
- Educación sobre cómo toser eficazmente sin dolor
Esto puede disminuir complicaciones tras la operación, especialmente en fumadores o personas con enfermedades respiratorias.
Después de la cirugía (fase postoperatoria)
Aquí es fundamental porque la cirugía torácica afecta directamente a la respiración.
Problemas frecuentes
- Dolor al respirar profundo
- Respiración superficial
- Acumulación de secreciones
- Riesgo de neumonía o atelectasia
Objetivos
- Reexpandir los pulmones
- Mejorar la oxigenación
- Evitar infecciones
- Recuperar la capacidad funcional
Técnicas
- Ejercicios de expansión pulmonar
- Espirometría incentivada
- Técnicas de tos asistida
- Drenaje de secreciones
Beneficios demostrados
- Menor riesgo de complicaciones respiratorias
- Menos días de hospitalización
- Recuperación más rápida
- Mejor calidad de vida tras la cirugía
Algo importante a tener en cuenta
- Es parte del tratamiento estándar en muchas cirugías torácicas, como resecciones pulmonares,
- Se adapta mucho a cada paciente (edad, estado físico, enfermedad previa).