El Instituto de Investigación del Hospital público 12 de Octubre identifica una molécula capaz de frenar la resistencia al tratamiento en un linfoma agresivo

Un estudio liderado por el Instituto de Investigación i+12 (imas12) del Hospital público 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid y la Universidad Complutense de Madrid (UCM), publicado en la prestigiosa revista Leukemia, ha descubierto que la molécula miR-28 actúa como un potente inhibidor de la resistencia al fármaco ibrutinib en el Linfoma Difuso de Células B Grandes (LDCBG) de tipo ABC, el subtipo más agresivo de este cáncer.
El ibrutinib ha transformado el tratamiento de diversos tumores malignos de células B; sin embargo, la aparición de resistencia adquirida sigue siendo un obstáculo crítico para lograr una eficacia a largo plazo. Virginia García Yébenes, investigadora del Departamento Inmunología, Oftalmología y ORL de la UCM y del Instituto de Investigación i+12 del Hospital 12 de Octubre (imas12) explica que "la investigación demuestra que la expresión de miR-28 impide que las células del linfoma se vuelvan resistentes al fármaco mediante la reprogramación de programas transcripcionales esenciales para la supervivencia del tumor, específicamente desactivando las vías de señalización mitocondrial y mTOR, es decir el miR-28 deja a la célula del cáncer sin instrucciones para crecer y sin energía para funcionar".
Desarrollo de una estrategia terapéutica dirigida
Uno de los avances más destacados de este trabajo, según Emigido Álvarez Corrales, primer autor del estudio y del Instituto de Investigación i+12 del Hospital 12 de Octubre (imas12), es el desarrollo de una estrategia terapéutica dirigida. "Hemos utilizado nanopartículas de oro guiadas por aptámeros para administrar el miR-28 de forma selectiva en las células tumorales. Con este método logramos suprimir el crecimiento de tumores resistentes en modelos in vivo, lo que refuerza su potencial para trasladarlo a la práctica clínica como una terapia adicional al tratamiento estándar".
Además, el estudio analizó datos del ensayo clínico PHOENIX y confirmó que los pacientes con el subtipo genético MCD (asociado a casos de peor pronóstico), que presentan una firma genética regulada por miR-28, tienen una mejor supervivencia tras ser tratados con ibrutinib.
Este proyecto multidisciplinar ha contado con la colaboración de instituciones de vanguardia como el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), el IMDEA Nanociencia, el CSIC-UAM, el IRYCIS y la Universidad Europea de Madrid. Los hallazgos ofrecen una nueva vía para superar la resistencia farmacológica y mejorar la esperanza de vida de los pacientes con linfoma que no responden a las terapias convencionales.