El 12 de Octubre revisa el protocolo terapéutico en pacientes con hipertensión arterial resistente

ESTUDIO PUBLICADO EN LA EUROPEAN HEART JOURNAL-CARDIOVASCULAR PHAMACOTHERAPY

El Laboratorio de Hipertensión y Riesgo Cardiovascular del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre i+12 ha revisado las características de la hipertensión arterial resistente y ha actualizado las opciones terapéuticas disponibles para el tratamiento de esta patología considerada de alto riesgo cardiovascular y renal. Esta enfermedad se da en pacientes con presión arterial por encima de 140/90 mmHg y no es controlable con al menos tres fármacos antihipertensivos, uno de ellos un diurético.

Profesionales en el Laboratorio
12 junio 2020

La comprobación de este protocolo, liderado por los doctores Luis Miguel Ruilope y Gema Ruiz-Hurtado, del i+12, en colaboración con investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, se ha recogido en el artículo Hipertensión resistente: nuevas ideas y perspectivas terapéuticas, que se ha publicado recientemente en la revista European Heart Journal – Cardiovascular Pharmacotherapy. Las conclusiones del estudio describen las diferentes tipologías de la hipertensión arterial resistente y cómo abordarlas en función de la estrategia farmacológica y lugar en el que se consigue su control, consulta médica o fuera de ella. 

Según los investigadores, el esquema de tratamiento que debe seguirse en un paciente hipertenso resistente sería la triada farmacológica que consiste en un inhibidor del sistema renina-angiotensina, más un bloqueante del canal de calcio y un diurético. Si de esta forma no se consiguiera su control, se añadiría un cuarto fármaco el cual sería la espironolactona como fármaco de la familia de los antagonistas del receptor de mineralocorticoides.

En aquellos pacientes en los que la medicación no sea efectiva, se contempla la realización de la técnica de denervación renal, que conlleva a la desactivación parcial por radiofrecuencia del sistema nervioso simpático en las arterias renales. Así, se obtendrá una disminución de su actividad y, por tanto, una reducción significativa de los valores de presión arterial. 

También se hace referencia a que la adherencia al tratamiento y un estilo de vida saludables son fundamentales para el control de la hipertensión de carácter resistente, que conlleva a los individuos que la sufren a tener un elevado riesgo cardiovascular. Por eso, se recomienda reducir la ingesta de sal, una dieta adecuada y realizar ejercicio físico diario, principalmente caminar o marcha rápida durante 30-40 minutos.