Fases
FASE I
Fase hospitalaria. Una vez el paciente es estabilizado, se lleva a cabo de forma progresiva de tal manera que el paciente alcance antes del alta un nivel de actividad similar al necesario para llevar a cabo tareas de autocuidado personal y movilización en el ámbito del domicilio.
FASE II
Consiste en un programa intensivo de control de factores de riesgo y ejercicio monitorizado. Se lleva a cabo en las primera semanas o meses tras el evento agudo de forma ambulatoria: el paciente acude una o varias veces a la semana al centro para realizar la rehabilitación. También se puede realizar en domicilio del paciente o polideportivo que se encuentre en contacto con centro hospitalario.
En esta fase intervienen diferentes profesionales para ofrecer una atención integral al paciente. Es lo que se llama "Equipo multidisciplinar". Este equipo básicamente está formado por:
- Cardiólogo: es uno de los coordinadores de la unidad y el encargado de llevar al paciente y decidir el tipo de intervenciones a las que debe someterse. Atiende al paciente en caso de complicaciones.
- Médico rehabilitador: es otro de los coordinadores de la unidad. Evalúa el estado muscular, óseo y neurológico del paciente y es el encargado de planificar el ejercicio junto con el fisioterapeuta de forma individualizada para cada paciente.
- Enfermera: Es la encargada de llevar el día a día del paciente en lo que se refiere a evolución durante el programa, necesidades del paciente, cambios en su estado de salud y educación.
- Fisioterapeuta: lleva a cabo el programa de ejercicio físico supervisado junto con el médico rehabilitador. Permanece con el paciente durante el entrenamiento pautado y ajusta dicho entrenamiento a sus necesidades.
- Psicólogo. Atiende los problemas que suelen acompañar con bastante frecuencia a este tipo de paciente: depresión, miedos, estrés emocional…
Por lo general el equipo incorpora también a un nutricionista que introduce al paciente en las pautas de alimentación saludable; un asistente social, encargado de vigilar las necesidades personales y familiares y el médico de familia que trabaja en coordinación con la unidad. Otros médicos especialistas colaboran en las charlas educativas como neumólogo, urólogo, etc...
FASE III
Una vez que el paciente es dado de alta de la Fase II, debe continuar el camino, él solo (aunque en este aspecto nunca estarás solo). Esta fase es conocida como la que se se demuestra la adherencia a las recomendaciones dadas por el Equipo de Rehabilitaciónn Cardíacatintos responsables de la atención al paciente. En este sentido, las estrategias de intervención basadas en el conocimiento de la enfermedad e implicación del paciente en su propia enfermedad con distintos refuerzos positivos, pueden mejorar los resultados a largo plazo. La fase III de la Rehabilitación Cardíaca es la fase de mantenimiento. Consiste en programas de ejercicio bien en domicilio, o en centros deportivos, acompañados o no de sesiones de recuerdo con información sobre estilos de vida saludable. El objetivo es mantener y progresar en los hábitos de vida cardiosaludables adquiridos durante la fase II.