Contenido principal

Preparación para un trasplante pulmonar

  • Compartir

La preparación para un trasplante pulmonar es un proceso riguroso que abarca desde la evaluación médica hasta el acondicionamiento físico y mental del paciente. En el Hospital 12 de Octubre se gestiona a través de la Unidad Multidisciplinar de Trasplante Pulmonar, integrada por especialistas en Neumología, Cirugía Torácica, Anestesia y Rehabilitación.


La preparación se divide en tres grandes pilares: Evaluación y Estudios Pre-Trasplante, Acondicionamiento Físico y Nutricional , Logística y Adherencia Psicológica.

Preparación para el trasplante

  • Antes de ingresar en la lista de espera, el equipo multidisciplinar del hospital realiza un exhaustivo examen médico para asegurar la viabilidad de la operación.

    • Pruebas funcionales y de imagen: Estudios completos de la función pulmonar (espirometrías), TC de tórax, ecocardiogramas y cateterismos cardíacos.
    • Análisis analíticos y cultivos: Evaluaciones de compatibilidad sanguínea, tipificación de tejidos y descartes de infecciones activas.
    • Valoración ambulatoria u hospitalaria: Con el fin de agilizar los tiempos, el hospital organiza los protocolos de derivación para realizar el mayor número de pruebas útiles posibles. 
  • El éxito del injerto depende en gran medida del estado del cuerpo antes de entrar al quirófano.

    • Fisioterapia y Rehabilitación Respiratoria: En el 12 de Octubre participan de forma activa médicos adjuntos del Servicio de Rehabilitación. El paciente debe realizar ejercicios diarios para mantener la musculatura fuerte y aprender técnicas respiratorias óptimas de cara a la recuperación postquirúrgica. 
    • Control estricto de peso y nutrición: Se exige alcanzar y mantener un peso saludable, ya que tanto la desnutrición como la obesidad grave aumentan drásticamente las complicaciones.
  • El proceso requiere un cambio de vida absoluto y una preparación logística minuciosa junto a la Enfermera Gestora de Casos de la unidad.

    • Disponibilidad total: El paciente debe estar localizable las 24 horas del día. Una vez que surge un donante idóneo, se debe acudir al hospital de inmediato. 
    • Compromiso de adherencia médica: El paciente se compromete a cumplir de forma estricta con la medicación inmunosupresora que requerirá de por vida para evitar el rechazo del órgano. Se evalúa la estabilidad psicológica y el apoyo familiar indispensable para el cuidado posterior. 
    • Abstinencia absoluta: El cese total del consumo de tabaco, alcohol u otras sustancias es un requisito obligatorio y fiscalizado por el comité médico para permanecer en lista de espera.

¿Qué ocurre durante la cirugía?

Eventos principales

  • Durante la cirugía de trasplante pulmonar ocurren varios eventos críticos en el quirófano de manera simultánea. El paciente debe conocer estos pasos lógicos para reducir la incertidumbre ante un proceso médico de tal envergadura.

     

    ¿Qué ocurre exactamente durante la cirugía?

    El procedimiento es altamente complejo y su duración varía de 4 a 8 horas para un trasplante único, y de 6 a 12 horas si es un trasplante bilateral.

  • El paciente es dormido por completo. Se colocan vías centrales para administrar medicamentos, un tubo endotraqueal para la ventilación y sondas específicas para medir las presiones del corazón.

  • En muchos casos (y muy frecuentemente en los quirófanos del Hospital 12 de Octubre), se conecta al paciente a un sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO). Esta máquina asume temporalmente la función del corazón y de los pulmones, asegurando que el oxígeno siga llegando a los tejidos mientras se manipulan los órganos.

  • Dependiendo de si se sustituyen uno o ambos pulmones, se realiza una incisión lateral (toracotomía posterolateral) o un corte transversal debajo del pecho que llega a ambos lados del tórax (incisión en clamshell).

  • El cirujano torácico retira primero el pulmón nativo que se encuentre en peores condiciones. Posteriormente, introduce el pulmón del donante y realiza minuciosamente tres uniones (anastomosis):

    • La unión de la vía aérea principal (bronquio).
    • La unión de la arteria pulmonar (que lleva sangre del corazón al pulmón).
    • La unión de las venas pulmonares (que devuelven la sangre oxigenada al corazón).
  • Una vez comprobado que el nuevo pulmón se infla correctamente y no tiene fugas de sangre o aire, se colocan los tubos de drenaje torácico y se cierra la incisión.

Postrasplante

  • Tras un trasplante pulmonar, los pacientes experimentan una serie de síntomas normales derivados de la gran magnitud de la cirugía, así como otras manifestaciones que requieren vigilancia estricta para descartar complicaciones inmediatas. 

    Los síntomas comunes en el periodo postoperatorio se dividen según su origen:

    • Estos síntomas forman parte del proceso habitual de recuperación en las primeras 6 a 8 semanas tras la intervención: 

      • Dolor torácico agudo: Localizado en la zona de la incisión (habitualmente una toracotomía o esternotomía) y en los puntos de inserción de los tubos de drenaje pleural. 
      • Fatiga extrema y debilidad: El cuerpo consume una enorme cantidad de energía para cicatrizar, sumado a la atrofia muscular previa a la operación. 
      • Inflamación del pecho: Hinchazón y tirantez normales alrededor de la herida quirúrgica. 
      • Tos con secreciones: Mecanismo natural del cuerpo para limpiar las vías respiratorias tras retirar la ventilación mecánica.
    • Son manifestaciones frecuentes pero que obligan a la intervención inmediata del equipo de coordinación de trasplantes, ya que apuntan a las dos grandes complicaciones postquirúrgicas: el rechazo del órgano o una infección

      • Dificultad respiratoria (Disnea): Sentir falta de aire o notar que la capacidad pulmonar medida en el espirómetro doméstico baja un 10% o más. 
      • Fiebre o escalofríos: Es uno de los primeros y principales signos tanto de rechazo como de infecciones bacterianas o víricas (como el Citomegalovirus).
      • Cambios en la tos: Incremento repentino de la tos, acompañada de esputo espeso, amarillento o con sangre. 
      • Malestar generalizado: Sensación parecida a una gripe fuerte, acompañada de dolores musculares o náuseas. 
      • Alteraciones en la herida: Enrojecimiento, calor cutáneo, dolor que empeora drásticamente o salida de líquido purulento por la incisión. 
    • Los fármacos obligatorios para evitar el rechazo provocan efectos secundarios visibles desde los primeros días:

      • Temblores: Especialmente notables en las manos (frecuentes por los inhibidores de la calcineurina como el tacrolimus).
      • Retención de líquidos: Hinchazón en piernas y cara.
      • Alteraciones digestivas: Náuseas, acidez o diarrea episódica.