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Trasplante de riñón

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    El programa de trasplante de riñón del Hospital 12 de Octubre es uno de los más antiguos, prestigiosos y activos de toda España. 


     

    Los datos clave que definen su excelencia en esta especialidad incluyen:

    • Larga trayectoria: El programa de trasplante renal del hospital se puso en marcha en el año 1976. Desde entonces, se ha consolidado como un referente nacional y está muy cerca de alcanzar la histórica cifra de los 5.000 trasplantes de riñón realizados.
    • Récord histórico de donante vivo: El hospital marcó un hito sin precedentes en la Comunidad de Madrid al completar 50 trasplantes de riñón procedentes de donante vivo en un único balance anual. 
    • Volumen total anual: En sus años de mayor actividad, el centro llega a superar holgadamente los 150 trasplantes renales al año, sumando los órganos procedentes de personas fallecidas y los de donantes vivos.
    • Pioneros en trasplantes complejos: El hospital destaca no solo por la cantidad, sino por la complejidad de sus intervenciones. Es un centro de referencia para la realización de trasplantes combinados (como el hepatorenal o el cardiorenal, donde se trasplantan dos órganos simultáneamente) y para trasplantes con incompatibilidad de grupo sanguíneo (ABO incompatibles).
    • Liderazgo en trasplante cruzado: El centro participa de manera muy activa en el programa nacional de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) para el trasplante renal cruzado. De hecho, sus equipos quirúrgicos han formado parte en repetidas ocasiones de complejas cadenas de trasplantes generadas a partir de un "donante samaritano" (un donante anónimo y puramente altruista que entrega un riñón para iniciar una cadena de intercambios).
    • Innovación tecnológica: La mayoría de las extracciones de riñón de donantes vivos se realizan mediante técnicas de cirugía mínimamente invasiva (laparoscopia), lo que garantiza una recuperación mucho más rápida y con menos dolor para las personas sanas que deciden donar. 
  • El trasplante renal cuenta hoy en día con un perfeccionamiento técnico tal que ofrece unas tasas de éxito de entre el 90% y 95% al primer año de la operación.

Fases del transplante

  • Cirujanos en quirófano

    La intervención quirúrgica para un trasplante de riñón es un procedimiento altamente protocolizado que suele durar entre 2 y 4 horas. En el Hospital 12 de Octubre, la operación sigue una técnica quirúrgica muy estandarizada y segura.


     

  • 1. Dónde se coloca el nuevo riñón 

    Una de las mayores sorpresas para los pacientes es que no se extirpan los riñones originales (a menos que causen infecciones graves, hipertensión incontrolable o sean masivos debido a poliquistosis). 

     

    • El nuevo riñón se coloca en la parte baja del abdomen, generalmente en la fosa ilíaca derecha o izquierda (cerca de la ingle).
    • Se elige esta ubicación porque está mucho más cerca de la vejiga y de los grandes vasos sanguíneos de la pelvis. 

     

    2. Pasos de la cirugía

    La intervención consta de tres conexiones principales (anastomosis): 

     

    1. Conexión venosa: Se une la vena del riñón donado a la vena ilíaca del receptor.
    2. Conexión arterial: Se une la arteria del riñón donado a la arteria ilíaca del receptor. En este momento, los cirujanos retiran las pinzas y permiten que la sangre del receptor fluya por el nuevo riñón. Es un momento clave donde el órgano suele cambiar de color a un tono rosado y, frecuentemente, empieza a producir orina de inmediato.
    3. Conexión urinaria: El uréter del nuevo riñón (el conducto que lleva la orina) se conecta directamente a la vejiga del receptor. Se suele dejar un pequeño tubo plástico temporal (catéter doble J) para asegurar que cicatrice bien y no se obstruya, el cual se retira unas semanas después.

     

    3. El postoperatorio inmediato

    1. Vigilancia: Tras salir de quirófano, el paciente pasa las primeras horas o días en una unidad de reanimación o cuidados intermedios para vigilar estrechamente la producción de orina y las constantes vitales.
    2. Estancia hospitalaria: Si no surgen complicaciones, el paciente suele permanecer ingresado entre 7 y 10 días antes de recibir el alta para continuar la recuperación en su domicilio.
  • mano sostiene un medicamento

    El sistema inmunitario del receptor identificará el nuevo riñón como un cuerpo extraño e intentará atacarlo. Para evitarlo, se pautan medicamentos inmunosupresores. 


  • La medicación inmunosupresora (antirrechazo)Tratamiento de por vida: Estos fármacos deben tomarse desde el mismo día del trasplante y no se pueden suspender nunca. Olvidar dosis o tomarlas a deshoras es una de las principales causas de fallo del órgano a largo plazo.

    • Terapia combinada: Se suele utilizar una "triple terapia" que combina diferentes medicamentos para atacar el problema desde varios frentes y poder usar dosis más bajas de cada uno. Los más habituales son:
      • Tacrolimus o Ciclosporina (Inhibidores de la calcineurina).
      • Micofenolato mofetilo.
      • Corticoides (como la prednisona), que a menudo se van reduciendo con el tiempo.
    • Ajuste de precisión: En el Hospital 12 de Octubre se realizan análisis de sangre frecuentes para medir exactamente los niveles de estas pastillas. Si el nivel es muy bajo, hay riesgo de rechazo; si es muy alto, el fármaco puede resultar tóxico para el propio riñón.
    • Efectos secundarios: Al bajar las defensas del cuerpo, el paciente se vuelve más propenso a contraer infecciones y a desarrollar ciertos problemas en la piel a largo plazo
  • Ejercicio aeróbico

    El trasplante devuelve una enorme calidad de vida y libertad en comparación con la diálisis, pero exige un compromiso estricto con el autocuidado. El equipo de Nefrología del hospital suele dar unas pautas.


     

    • Alimentación y peso: Se debe llevar una dieta mediterránea baja en sal y azúcares. Los inmunosupresores (especialmente los corticoides) pueden aumentar el apetito y elevar el riesgo de diabetes o colesterol alto.
    • Higiene de manos y de alimentos: En los primeros meses postrasplante (cuando las dosis de medicación son más altas), es crucial lavarse las manos frecuentemente y evitar comer alimentos crudos o poco cocinados (como sushi, carnes poco hechas o huevos crudos) para prevenir infecciones digestivas.
    • Protección solar estricta: Los pacientes trasplantados tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel debido a la inmunosupresión acumulada. El uso de fotoprotección con factor alto (SPF 50+) es obligatorio siempre que se salga a la calle, incluso en invierno.
    • Ejercicio físico: Se recomienda caminar diariamente desde el alta y, pasados los primeros meses (cuando la cicatriz quirúrgica está consolidada), realizar ejercicio aeróbico moderado para cuidar la salud cardiovascular.
    • Prohibición de hábitos nocivos: El tabaco está terminantemente prohibido porque multiplica el riesgo de problemas vasculares y tumores. El alcohol debe limitarse al máximo.
    • Plan de vacunación: Los pacientes reciben pautas específicas de vacunación (como la de la gripe o neumococo), pero tienen prohibidas de por vida las vacunas atenuadas (con virus vivos), ya que podrían desarrollar la enfermedad al estar inmunodeprimidos.
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    Síntomas de alarma


     

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    Si se presenta cualquiera de los siguientes síntomas, el protocolo estándar del Servicio de nefrología exige acudir inmediatamente al servicio de urgencias o ponerse en contacto directo y urgente con la unidad de trasplantes.


     

    • Disminución de la cantidad de orina: Orinar notablemente menos de lo habitual sin haber reducido la ingesta de líquidos.
    • Aumento brusco de peso: Ganar más de 1 o 2 kilos en apenas un par de días (suele deberse a la retención de líquidos porque el riñón no filtra bien).
    • Hinchazón (edemas): Aparición de inflamación en los tobillos, las piernas, los párpados o la cara.
    • Dolor en la zona del injerto: El riñón trasplantado no se coloca donde estaban los originales, sino en la parte baja del abdomen (fosa ilíaca). Cualquier dolor, tensión o inflamación en esa zona específica debe vigilarse.
    • Subida de la tensión arterial: Valores de presión arterial persistentemente más altos de los objetivos marcados por el médico.
    • Fiebre: Cualquier temperatura corporal superior a 38 °C. En pacientes trasplantados, la fiebre siempre es una urgencia hasta que un médico descarte una infección grave.
    • Síntomas respiratorios: Tos persistente, sensación de falta de aire (disnea) o dolor en el pecho.
    • Síntomas urinarios: Escozor al orinar, orina con sangre o de olor muy fuerte, o necesidad de ir al baño con demasiada frecuencia.
    • Infecciones en la piel: Heridas que no curan, zonas de la piel muy enrojecidas, calientes o con pus, o aparición de ampollas dolorosas (como el herpes zóster). 
    • Vómitos o diarrea persistentes: Son peligrosos porque impiden que las pastillas antirrechazo se absorban en el estómago y el paciente se queda desprotegido, además del riesgo de deshidratación que daña al riñón.
    • Intolerancia a la medicación: Imposibilidad de tomar las pastillas por cualquier motivo.
    • Malestar general profundo: Sensación de fatiga extrema, dolores musculares generalizados o mareos intensos. 
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    Recomendación vital: Ante la duda, siempre es preferible consultar o acudir al hospital. El factor tiempo es crucial para frenar un rechazo o controlar una infección a tiempo

Protocolo de donante vivo