Cáncer colorrectal
Qué es: Tumor maligno que se origina en el colon o el recto a partir del crecimiento anómalo de células glandulares de la mucosa intestinal.
Cómo se produce: Suele desarrollarse a partir de pólipos adenomatosos que progresan con el tiempo. Factores genéticos, dieta rica en grasas y carnes procesadas, obesidad, tabaquismo y enfermedades inflamatorias intestinales aumentan el riesgo.
Síntomas: Sangre en heces, cambios persistentes en el ritmo intestinal, anemia, pérdida de peso y dolor abdominal.
Prevención: Cribado mediante colonoscopia a partir de los 50 años (o antes en personas de riesgo), retirada de pólipos y hábitos de vida saludables.
Tratamiento: Cirugía resectiva (laparoscópica, robótica o abierta) con linfadenectomía; en casos avanzados se combina con quimioterapia y radioterapia.
Secuelas: Alteraciones del tránsito intestinal, disfunción esfinteriana o necesidad de estoma en algunos casos.
Investigación actual: Avances en cirugía mínimamente invasiva, abordajes transanales, mejora de técnicas anastomóticas y uso de biomarcadores para guiar terapias adyuvantes.
Enfermedad diverticular del colon
Qué es: Formación de pequeñas hernias o saculaciones (divertículos) en la pared del colon, habitualmente en el sigmoide.
Cómo se produce: Relacionada con el aumento de la presión intraluminal por dietas bajas en fibra, envejecimiento o debilidad de la pared colónica.
Síntomas: En la mayoría de los casos es asintomática. Cuando se inflaman (diverticulitis) producen dolor en fosa iliaca izquierda, fiebre, cambios en el tránsito intestinal y leucocitosis.
Prevención: Dieta rica en fibra, hidratación adecuada y actividad física regular.
Tratamiento: Desde manejo médico con antibióticos y dieta líquida hasta resección colónica en casos complicados (perforación, abscesos, estenosis o fistulización).
Secuelas: Estenosis colónica, fístulas o peritonitis en casos graves.
Investigación actual: Uso de cirugía mínimamente invasiva en diverticulitis complicada y estrategias de manejo ambulatorio precoz.
Cáncer gástrico y esofágico
Qué es: Tumor maligno que se origina en el revestimiento del estómago o del esófago.
Cómo se produce: Asociado a infección crónica por Helicobacter pylori, dieta con alto contenido en sal y nitritos, reflujo gastroesofágico crónico, esófago de Barrett y factores genéticos.
Síntomas: Disfagia progresiva, pérdida de peso, anemia, vómitos persistentes y dolor epigástrico.
Prevención: Erradicación de H. pylori, dieta equilibrada, evitar el tabaco y seguimiento endoscópico en pacientes de riesgo.
Tratamiento: Resección quirúrgica (gastrectomía total o parcial, esofagectomía) con linfadenectomía y, en casos seleccionados, terapias neoadyuvantes o adyuvantes.
Secuelas: Síndromes de malabsorción, pérdida ponderal y alteraciones digestivas.
Investigación actual: Cirugía mínimamente invasiva y robótica, programas de detección precoz y terapias dirigidas según perfil molecular tumoral.
Cáncer hepático y metástasis hepáticas
Qué es: Tumor primario del hígado (hepatocarcinoma) o secundario procedente de otro órgano (metástasis, principalmente colorrectales).
Cómo se produce: Asociado a cirrosis, hepatitis crónica por virus B o C, hígado graso o enfermedades metabólicas.
Síntomas: Ictericia, pérdida de peso, dolor en hipocondrio derecho y elevación de marcadores tumorales (AFP, CEA).
Prevención: Vacunación contra hepatitis B, tratamiento antiviral, control del síndrome metabólico y vigilancia ecográfica en pacientes con riesgo.
Tratamiento: Resección hepática, ablación por radiofrecuencia o microondas, trasplante hepático y terapias sistémicas en casos avanzados.
Secuelas: Riesgo de recidiva, insuficiencia hepática y complicaciones biliares.
Investigación actual: Terapias combinadas quirúrgicas y ablativas, preservación parenquimatosa, técnicas laparoscópicas y robóticas, e inmunoterapia en adyuvancia.
Cáncer de páncreas
Qué es: Neoplasia maligna originada en el páncreas exocrino, habitualmente adenocarcinoma ductal.
Cómo se produce: Factores de riesgo incluyen pancreatitis crónica, tabaco, obesidad, diabetes y síndromes hereditarios.
Síntomas: Ictericia, pérdida de peso, dolor abdominal y dorsalgia, anorexia y alteraciones del tránsito biliar.
Prevención: No hay prevención específica, aunque el control de factores de riesgo reduce la incidencia.
Tratamiento: Cirugía resectiva (pancreatoduodenectomía, pancreatectomía distal o total), frecuentemente asociada a quimioterapia.
Secuelas: Insuficiencia pancreática exocrina o endocrina (diabetes), malabsorción y pérdida de peso.
Investigación actual: Cirugía mínimamente invasiva, protocolos neoadyuvantes y terapias dirigidas basadas en perfiles moleculares.
Patología de la vesícula y vías biliares
Qué es: Conjunto de enfermedades que incluyen colelitiasis (cálculos biliares), colecistitis, colangitis y coledocolitiasis.
Cómo se produce: Formación de cálculos por desequilibrio en la composición de la bilis, estasis biliar o inflamación crónica.
Síntomas: Dolor en hipocondrio derecho, náuseas, vómitos, fiebre e ictericia en casos complicados.
Prevención: Dieta equilibrada, control del peso y evitar ayunos prolongados.
Tratamiento: Colecistectomía laparoscópica o robótica, exploración de la vía biliar y drenajes biliares.
Secuelas: Escasas; ocasionalmente diarrea postcolecistectomía o lesiones de vía biliar.
Investigación actual: Técnicas de abordaje mínimamente invasivo, fluorescencia para identificación biliar y algoritmos de manejo precoz.
Enfermedad tiroidea y paratiroidea
Qué es: Alteraciones del tiroides y glándulas paratiroides que pueden requerir tratamiento quirúrgico, como bocio, carcinoma tiroideo o hiperparatiroidismo.
Cómo se produce: Trastornos autoinmunes, mutaciones genéticas, exposición a radiación, déficit de yodo o tumores funcionales.
Síntomas: Nódulos palpables, disfagia, disnea, alteraciones metabólicas, hipercalcemia o cambios en el metabolismo basal.
Prevención: Control de factores de riesgo, detección precoz y seguimiento endocrinológico.
Tratamiento: Tiroidectomía total o parcial, paratiroidectomía dirigida o subtotal, con monitorización intraoperatoria del nervio recurrente y de PTH.
Secuelas: Hipocalcemia transitoria, disfonía o recidiva en casos de carcinoma.
Investigación actual: Cirugía mínimamente invasiva y monitorización nerviosa avanzada para reducir complicaciones.
Patología urgente del aparato digestivo
Qué es: Conjunto de procesos agudos que requieren cirugía urgente: apendicitis, perforaciones, obstrucciones, hernias incarceradas o isquemia intestinal.
Cómo se produce: Infecciones, inflamación, obstrucción mecánica, torsión o complicaciones tumorales.
Síntomas: Dolor abdominal agudo, fiebre, vómitos, distensión y signos de irritación peritoneal.
Prevención: Depende de la causa; cribado adecuado de neoplasias y manejo precoz de enfermedades inflamatorias.
Tratamiento: Cirugía urgente abierta, laparoscópica o robótica, drenaje de abscesos y resecciones intestinales.
Secuelas: Adherencias, recurrencia o necesidad de ostomía.
Investigación actual: Protocolos de cirugía precoz, cirugía ambulatoria en apendicitis seleccionadas y optimización perioperatoria.