Edificio Castellana 81
Bien de Interés Cultural: edificio del Paseo de la Castellana, número 81
Edificio Castellana, 81
Edificio Castellana, 81
Edificio Castellana, 81
Edificio Castellana, 81 Edificio Castellana, 81
Edificio Castellana, 81

Bien de Interés Cultural del mes de mayo: edificio del Paseo de la Castellana, número 81

“Uno de los grandes aciertos del proyecto fue la elección de los materiales. Se buscó una imagen de nobleza y elegancia sin estridencias, pero utilizando materiales novedosos. El edificio, acabado en acero corten y lunas tintadas en color bronce, se impuso de forma inmediata en el paisaje urbano de Madrid por su cromatismo y su presencia serena e imponente. El reconocimiento a su singularidad y valores arquitectónicos fue unánime desde su inauguración, siendo considerado en los ámbitos profesionales como uno de los mejores edificios de oficinas de España.”

Mediante Decreto del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid, de 15 de enero de 2019, se declaró Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, el edificio del Paseo de la Castellana, número 81, antigua sede del Banco de Bilbao, Madrid.

Es una obra singular dentro de la arquitectura reciente de la Comunidad de Madrid por diversos motivos, entre ellos su original concepción estructural, sus proporciones generales extraídas de las teorías clásicas sobre la belleza, un cuidadoso diseño soportado en un riguroso estudio de modulación dimensional de todas sus partes y una acertada elección de los materiales, todo ello dentro de la más estricta modernidad para el momento de su construcción. Su localización en uno de los solares más destacados del gran eje del paseo de la Castellana le asegura una presencia en el paisaje urbano con carácter de hito arquitectónico de primer orden.

Su autor, Francisco Javier Sáenz de Oiza, es una de las figuras clave de la historia de la arquitectura en España. Premio Nacional de Arquitectura en 1946 y en 1954 su trabajo tuvo la influencia en general de la arquitectura americana, pero muy especialmente la de Frank Lloyd Wright. Su carrera como arquitecto entrelazó la puesta en marcha de grandes proyectos (el edificio Torres Blancas  o las Basílicas Hispanoamericana de la Merced en Madrid y de Nuestra Señora de Aránzazu en Oñate), combinándolos con propuestas de arquitectura residencial y vivienda social (los Poblados de Absorción de Fuencarral A, Entrevías y Batán), manteniendo en paralelo una importante labor docente, convirtiéndose en referente de lo que se llamó Escuela de Madrid.