Imagen de primer plano de la cara de un perro de la raza Yorkshire

Zoonosis

Las zoonosis son las enfermedades transmitidas de los animales vertebrados al hombre y viceversa, bien directamente o a través de vectores como mosquitos, flebotomos o garrapatas.

Algunos ejemplos de zoonosis son la rabia, la hidatidosis, la leishmaniosis, la enfermedad de Lyme o la psitacosis.

Antes se las consideraba como propias de sociedades poco industrializadas y con escasa infraestructura sanitaria. Sin embargo el alcance, la magnitud y las repercusiones mundiales de las zoonosis a las que nos enfrentamos actualmente no tienen precedentes históricos, no solo debido a los avances en tecnología y metodología diagnóstica sino, y sobre todo, a factores relacionados con la globalización, el cambio climático y la acción humana sobre el entorno.

Se estima que entre el 60-75% de las enfermedades emergentes o reemergentes son zoonosis y que el 28% están propagadas por vectores, principalmente artrópodos, aves y también roedores.

Los animales de compañía son importantes en la sociedad. Además de haberse convertido en un miembro más de nuestra familia, nos aportan numerosos beneficios, pero también debemos saber que las mascotas y otros animales domésticos o de granja pueden ser portadores de enfermedades que se transmiten al hombre. Consulte a su veterinario.

Imagen de la silueta de un caballo en un bosque nocturno
Principales zoonosis

Las zoonosis son las enfermedades transmitidas de los animales vertebrados al hombre y viceversa, directamente o a través de vectores

 

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¿Qué es la hidatidosis?

La Hidatidosis o Quiste Hidatídico es una enfermedad zoonótica grave provocada por vermes de la clase de los cestodos, del filo de los platelmintos, Familia Taeniidae y género Echinococcus.

Ciclo biológico del Echinococcus granulosus

El Echinococcus granulosus, también llamado tenia del perro, es un cestodo parásito del intestino delgado del perro (y ocasionalmente otros cánidos) en su forma adulta, y del ganado ovino o caprino (y ocasionalmente otros herbívoros) en su fase larvaria, aunque de forma secundaria o accidental ésta también puede ser parásito de otros animales, incluyendo al ganado bovino, equino, porcino, algunos roedores y el hombre.

Produce la hidatidosis o quiste hidatídico, enfermedad que se caracteriza principalmente por la formación de uno o más de los denominados “quistes” que contienen en su interior las larvas del parásito.

Estas formaciones, que se corresponden a las formas larvarias del parásito, se desarrollan principalmente en el hígado y los pulmones, y con menor frecuencia en los huesos, riñones, bazo, músculos, sistema nervioso central y ojos. Con frecuencia se observa dolor abdominal, náuseas y vómitos cuando éstos se localizan en el hígado. Cuando afecta a los pulmones, los signos clínicos que aparecen son tos crónica, dolor torácico y disnea.

Presentan un patrón de crecimiento "tumoral" lento, lo que origina un período asintomático que puede durar años de incubación de la enfermedad hasta que los quistes hidatídicos crecen hasta un punto que desencadenan signos clínicos. Entre los signos no específicos figuran anorexia, pérdida de peso y debilidad. Otros signos dependen de la localización de los quistes y la presión que ejercen sobre los tejidos circundantes.

Normalmente, y tras el hallazgo de los quistes mediantes técnicas de diagnóstico por imagen, se requiere de cirugía para la eliminación de los mismos.

¿Cómo se transmite?

Los ejemplares adultos del parásito viven en el intestino delgado de los hospedadores definitivos (perros u otros carnívoros). Cuando se reproducen, liberan huevos en el medio ambiente a través de las heces. Los huevos pueden sobrevivir hasta un año en el frío y la humedad, pero son sensibles a la desecación. Los huevos frescos son pegajosos y pueden adherirse al pelo de los hospedadores definitivos, facilitando su diseminación.

Los hospedadores intermediarios (herbívoros principalmente) ingieren los huevos accidentalmente, cuando se alimentan o beben con pastos, alimentos o agua contaminados. Los huevos eclosionan en el intestino delgado y liberan las larvas que atraviesan las paredes intestinales. Posteriormente, el sistema circulatorio las transporta a distintos órganos donde se forman los denominados quistes hidatídicos.

El ciclo biológico termina cuando un carnívoro (hospedador definitivo) ingiere quistes, que luego liberan larvas en el intestino delgado, donde éstas se convierten en cestodos adultos que, entre 25-80 días después, liberan a su vez huevos en el medio ambiente.

El ser humano es un huésped intermediario accidental y no puede transmitir la enfermedad.


La transmisión de la E. granulosus al ser humano se produce por la ingestión de tierra, agua o alimentos contaminados con huevos del parásito eliminados en las heces de perros y otros cánidos.

El ser humano también puede infectarse mediante la transmisión de la mano a la boca de huevos después de haber estado en contacto con el pelo contaminado de perros


La equinococosis quística se mantiene principalmente en un ciclo perro-oveja-perro.


Los perros, que son huéspedes finales para el parásito, se infectan mediante el consumo de vísceras frescas o residuos de cadáveres de ovejas parasitadas


Cuando un perro parasitado defeca elimina en sus heces miles de huevos que pueden dispersarse por el terreno, contaminando así las tierras de pastoreo o pueden contaminar el agua empleada para el riego de huertas, contaminando de esta forma las verduras, frutas y hortalizas de las mismas.

¿Cómo prevenir y actuar ante la hidatidosis?

Las medidas a aplicar son medidas higiénico-sanitarias, principalmente encaminadas a interrumpir el ciclo biológico del parasitario, aplicándose las mismas tanto en el hospedador definitivo (perro) como en el accidental (hombre).


Medidas higiénico-sanitarias a aplicar por las personas


  • Correcta higiene de las manos, máxime después de estar en contacto con perros.
  • Correcto lavado y desinfección con abundante agua de frutas y verduras que se consuman. 
  • Correctas medidas higiénico-sanitarias en mataderos.
  • Medidas higiénico-sanitarias a aplicar en los perros.

Medidas higiénico-sanitarias a aplicar en los perros


  • Los perros no deben ser alimentados con vísceras crudas y se debe de impedir su acceso a los cadáveres y vísceras de vacas, ovejas y cerdos en las explotaciones, hogares, mataderos y carnicerías. 
  • Los perros no deben vagabundear por vertederos de basuras ni huertas. 
  • Desparasitación periódica de los perros.
  • Eliminación de las heces de los perros de las vías públicas, parques y demás espacios públicos. 

Tratamiento antiparasitario en perros

Para una correcta desparasitación contra el Echinococcus granulosus causante del quiste hidatídico en las personas, se ha de desparasitar a los perros cada 45 días, lo cual supone la administración del tratamiento 8 veces a lo largo del año.

El tratamiento se realiza con praziquantel vía oral (5mg/kg), siendo importante la eliminación de las heces de los perros desparasitados. Este fármaco penetra en el parásito y lo paraliza, al producir una alteración en el flujo de iones de calcio en sus células, generando una contracción muscular o espasmo y disminuyendo su capacidad para contraerse o relajarse, siendo eliminado del organismo al no poder fijarse en él.

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¿Qué es la rabia?

La rabia, también denominada hidrofobia o lisa, es una enfermedad neurotrópica vírica que afecta al hombre y resto de animales endotermos, tanto domésticos como silvestres.

Se caracteriza clínicamente por una encefalomielitis aguda de sintomatología variable en función de la especie afectada y curso indefectiblemente fatal en la mayoría de los casos.

Se trata de una zoonosis de distribución mundial con un reservorio múltiple difícil de erradicar.

Aunque todos los animales de sangre caliente son hospedadores válidos, su susceptibilidad varía en función de la especie, pudiendo actuar como transmisores del virus rábico tanto los animales salvajes como los domésticos, diferenciándose dos ciclos de transmisión en función del animal implicado: la rabia urbana, con el perro y la rabia silvestre, en Europa, con el zorro.

Susceptibilidad de los animales a la infección por virus rábico

Muy bajaModeradaAltaMuy alta
AvesHombre
Perro
Oveja
Cabra
Primates
Mofeta
Mapache
Gato
Murciélago
Lince
Cobaya
Otros roedores
Conejos
Bovinos
Zorro
Coyote
Chacal
Lobo
Rata de campo

 

Situación en España


España se encuentra libre de rabia terrestre desde el año 1978


Únicamente de forma esporádica se dan en las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla casos importados de rabia en perros.

En los últimos años se ha presentado un nuevo riesgo a través de la importación ilegal, a países indemnes, de animales en periodo de incubación procedentes del norte de África. Así, en el año 2013 se originó el segundo brote de rabia en España desde 1966, año en que esta enfermedad se consideró erradicada (solo ha habido un brote en Málaga en 1975), por la entrada en España desde Marruecos de un perro con rabia.

Los quirópteros (murciélagos) y la rabia

Es conveniente recordar que los quirópteros (murciélagos) pueden actuar como reservorios de rabia.

En Europa se ha comprobado la presencia de dos Lyssavirus asociados a rabia en diferentes especies de quirópteros: el European Bat Lyssavirus tipo 1 (EBLV-1) y el tipo 2 (EBLV-2), de los cuales el primero de ellos se ha detectado con frecuencia en murciélagos en España. De hecho, el número de casos en murciélagos ha ido aumentando progresivamente desde mediados de los ochenta.

Afortunadamente el ciclo de la rabia en quirópteros no se cruza con el de la rabia en mamíferos, por lo que la transmisión de rabia de murciélagos a mamíferos terrestres es ocasional.

Sin embargo, es importante recordar que la rabia en murciélagos constituye también un potencial problema de salud pública, ya que dichos virus pueden ser mortales para los mamíferos terrestres y para el hombre, por lo que todo el territorio nacional debe considerarse endémico para rabia en murciélagos.

Transmisión del virus

La transmisión del virus rábico se produce, fundamentalmente, mediante la mordedura de un animal enfermo, o cuando su saliva se pone en contacto íntimo con heridas frescas y abiertas.

El periodo de transmisibilidad de un perro enfermo de rabia comprende desde que empieza a eliminar el virus por la saliva hasta que muere, no siendo este periodo superior generalmente a 10 días. Por lo tanto, los 14 días que la legislación española determina como obligatorios para mantener a un perro en observación, contados a partir de haber producido una mordedura, son suficientes para asegurar, si es que el animal sigue con vida, que no ha podido transmitir la rabia mediante esa agresión.

Tratamiento médico

El agredido debe acudir a su médico de atención primaria para que le realice el tratamiento de la herida. El tratamiento local de la herida abarcará todas las zonas lesionadas, recomendándose las siguientes actuaciones:

  • Lavado exhaustivo de la herida bajo un fuerte chorro de agua y limpieza con jabón durante un periodo aproximado de cinco minutos, retirando todo tipo de cuerpos extraños y zonas desvitalizadas.
  • Aclarado de la herida con agua abundante para eliminar todas las partículas restantes de jabón.
  • Aplicación de un desinfectante mediante irrigación, entre los que cabe citar el alcohol etílico (40-70%) y la tintura o solución acuosa yodada (10%).
  • No deberá suturarse la herida salvo que sea inevitable por razones de estética o conservación de los tejidos. Las suturas quedaran laxas y no interferirán la salida libre de sangre y líquidos de drenaje. Se valorará la necesidad de infiltrar inmunoglobulina antirrábica humana.
  • En aquellas heridas susceptibles de contaminación, y con objeto de prevenir infecciones secundarias a la mordedura, se podrán administrar antibióticos de amplio espectro.
  • Se aplicara profilaxis antitetánica, de acuerdo a los antecedentes de vacunación del individuo.

Notificación obligatoria urgente

Toda sospecha de caso de rabia humana y/o animal se considera de notificación obligatoria urgente y deberá notificarse en menos de 24 horas a las autoridades sanitarias.