Imagen de unas hojas de pino congeladas

Temperaturas extremas

Tanto las temperaturas muy elevadas que ocasionalmente se dan en verano, como las muy bajas del invierno, suponen un riesgo para la salud y el bienestar de las personas, sobre todo de las más frágiles y vulnerables.

Previsiblemente, las olas de calor serán más intensas, frecuentes y duraderas en las próximas décadas debido al cambio climático. España será uno de los países más afectados por este incremento de las temperaturas veraniegas.

A nivel global, los inviernos muy fríos serán cada vez menos frecuentes; sin embargo, a nivel local, el impacto del frío puede ser todavía importante. Hay estudios que indican que ese podría ser el caso de Madrid.

Por consiguiente, se hace necesario estar preparados y adoptar medidas para proteger la salud, a nivel individual y colectivo, tanto en la época estival como en la invernal.

Por otro lado, el exceso de radiación ultravioleta procedente del sol, puede producir efectos perjudiciales para la salud, como el melanoma de piel. Es especialmente recomendable proteger a niños y jóvenes de esa exposición excesiva.