Imagen aérea de una piscina con el fondo azul

Piscinas y parques acuáticos

Las actividades relacionadas con el baño, tales como natación, relajación, terapia por el agua, etc., están muy arraigadas en nuestra región, y en la actualidad se practican a lo largo de todo el año. Las piscinas y los parques acuáticos de uso público no deben suponer ningún riesgo para la salud de los bañistas.

Todas las piscinas deben cumplir una serie de condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad en cuanto a las estructuras, materiales de construcción, equipamientos, etc. y deben mantener unos criterios de calidad del agua de baño y de calidad del aire (en las piscinas cubiertas). Los titulares son los responsables de mantener unas buenas condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad de las instalaciones.

Los aspectos más importantes a tener en cuenta para disfrutar de un buen día de baño en las piscinas y parques acuáticos son: exposición al sol, duchas, caídas, cambios bruscos de temperatura, digestión, accidentes, resbalones, vigilancia de los niños, juegos en el borde, calzado de calle, etc.

La normativa regula distintos aspectos relativos a las condiciones de las instalaciones, la presencia de socorrista, médico, ATS/DUE, la desinfección con productos químicos como el cloro y otros aspectos.

Existe un Sistema de Información Nacional de Piscinas, SILOÉ, que recoge los datos de las características de las piscinas de uso público y de la calidad del agua de sus vasos.