Imagen de una gota de agua formando ondas

Agua de consumo

Un agua bien tratada y desinfectada con productos autorizados, garantiza al consumidor la ausencia de riesgos en el consumo de agua potable.

Por el contrario, un mal tratamiento, almacenamiento, distribución del agua, o una mala desinfección, puede originar la presencia de microorganismos, parásitos o sustancias no deseables, que ocasionan diarreas, náuseas, vómitos, fiebre, dolores abdominales, etc. en el ser humano. Gran parte del agua de grifo consumida en nuestra región proviene del Canal de Isabel II.