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Punteros láser: atención a sus riesgos

Muchos de estos artículos han tenido que ser retirados del mercado por no cumplir con la normativa y porque ponen en peligro la salud de los consumidores.

El uso de punteros láser se ha convertido en una diversión sobre todo para los niños, que se ven atraídos por las cada vez más numerosas formas y dibujos emitidos por esos productos.

En términos generales, la exposición a radiaciones láser debería ser siempre la mínima posible, aunque la normativa permite el uso de algunos tipos de láser. La principal lesión que puede provocar es ocular (daños en la retina o pérdida de visión que podría llegar a ser permanente), pero también existe un riesgo de lesiones en la piel, como ulceraciones, pigmentación, eritema o carbonización de la piel. El hecho de que un láser produzca un peligro depende de su longitud de onda, la duración o tiempo de exposición y la potencia o energía del haz.

 

Requisitos

Por eso, es importante saber qué tipo de láser puede ser utilizado para fines no profesionales y qué requisitos debe cumplir para saber si es o no seguro. Al ser un producto atractivo para los niños, los padres deben de tener muy en cuenta estas consideraciones antes de poner un puntero láser en manos de sus hijos:

  • No se pueden utilizar con fines de juego, por lo que no deben tener apariencia de juguete ni presentarse como tal. Tampoco deben incitar al juego -representando motivos infantiles como estrellitas, ositos; palabras como "I love you"…-, ni ofrecerse junto con productos infantiles.
  • Existen varios tipos de láseres según su potencia y riesgo, y esta clasificación debe venir especificada en la etiqueta, con el fin de que el consumidor sepa qué tipo de láser está adquiriendo:
     

    • Clase 1. En la etiqueta debe poner: Producto láser de clase 1.
    • Clase 2. Etiqueta: Radiación láser. No mirar fijamente al haz. Producto láser de clase 2.
    • Clase 3A. Etiqueta: Radiación láser. No mirar fijamente al haz. Producto láser de clase 3A.
    • Clase 3B. Etiqueta: Radiación láser. La exposición al haz es peligrosa. Producto láser de clase 3A.
    • Clase 4. Etiqueta: Radiación láser. La exposición de los ojos o la piel a la radiación directa o difusa del haz es peligrosa. Producto láser de clase 4.
       
  • En el uso de láseres con fines de entretenimiento en áreas sin supervisión, la norma recomienda utilizar únicamente láseres de clase 1 y clase 2, aunque estos últimos deben utilizarse con precaución.
  • La utilización de láseres superiores, clase 3A, 3B y 4, necesitarían el control de una persona experimentada y con formación adecuada, ya que pueden suponer un riesgo para el usuario y para otras personas aunque estén a cierta distancia.
  • Para saber que se está comprando un producto seguro, el consumidor debe tener en cuenta que el etiquetado de estos artículos tiene que figurar siempre, al menos, en castellano, con caracteres claros, visibles, indelebles y perfectamente legibles para el usuario. Además, tienen que figurar los siguientes datos:
     

    • identificación del responsable del producto
    • lote de fabricación
    • características del producto
    • marcado CE
    • leyenda que advierta que no debe dirigirse el haz de luz directamente a los ojos
    • instrucciones adecuadas para el montaje y el uso, con advertencias claras de las precauciones que hay que tener en cuenta
    • indicación clara para poder localizar todos los orificios láser del producto
    • indicación de peligro en los productos láser de clase 2.

Ocio y deporte

 

Si no se cumplen estas condiciones en la venta de un puntero láser, lo más aconsejable es no adquirirlo y presentar una denuncia ante los organismos de consumo, que decidirán si ese producto debe ser retirado del mercado por falta de seguridad.

Se puede consultar más información en la sección Compras seguras del Portal del Consumidor y en la página web del Instituto Nacional de Consumo.