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Compras de segunda mano, seguridad en sus transacciones

El mercado de compra y venta de segunda mano se está convirtiendo en un recurso de consumo cada vez más utilizado, ya sea entre particulares o bien a través de establecimientos especializados en este tipo de venta, mercadillos o internet.

El mercado de compra y venta de segunda mano se está convirtiendo en un recurso de consumo cada vez más utilizado, ya sea entre particulares o bien a través de establecimientos especializados en este tipo de venta, mercadillos, aplicaciones móviles o Internet.

En los dos últimos casos, dos individuos se ponen en contacto a través de plataformas online y aplicaciones móviles para llevar a cabo un intercambio o compraventa de sus productos sin la intermediación de un tercero. El periodo de fiestas navideñas se ha convertido en uno de los preferidos para estos usuarios, quienes, en algunas ocasiones, prefieren vender los productos recién adquiridos a los que no van a dar uso a cambio de dinero en metálico.

Cuando la compraventa se produce entre particulares, las garantías y derechos de reclamación que amparan al comprador se encuentran reguladas por el Código Civil. Mientras que en el caso de la compraventa de productos de segunda mano entre una empresa y un particular están recogidas en la legislación vigente de consumo, donde aparecen regulados los derechos que el consumidor tiene cuando realiza este tipo de transacciones.

 

Tiendas de segunda mano: electrodomésticos, ropa, muebles y otros productos

En la actualidad se pueden encontrar tiendas de segunda mano especializadas en todo tipo de productos como muebles, electrodomésticos, ropa, artículos electrónicos, etc. Comprar a través de estos comercios ofrece mayor seguridad y ciertas garantías, ya que los productos puestos a la venta se han revisado y deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Tener a la venta los productos correctamente etiquetados, con los datos del fabricante, las instrucciones, advertencias y riesgos previsibles de los productos, la composición de las prendas de vestir o el marcado CE y rango de edad para los juguetes, entre otros.
  • Mostrar el precio final de cada artículo, incluidos los impuestos. 
  • Facilitar tique o factura con los datos del establecimiento.

En lo referente a las garantías, los productos de segunda mano comprados en un comercio, tienen por ley dos años de garantía, salvo que se pacte un plazo inferior con el establecimiento que en ningún caso podrá ser inferior a un año.

Esta garantía no contempla, como en el caso de los productos nuevos, la posibilidad de sustituir el producto si este tuviese algún fallo o hubiese disconformidad con esa compra. La garantía en productos de segunda mano acepta la opción de repararlo, rebajar el precio o resolver el contrato (devolver el producto).

La legislación de consumo en las compras de segunda mano, si se realizan en un comercio, se aplica como en el resto de compras. Es decir, los establecimientos deben disponer de hojas de reclamaciones y se puede poner una reclamación en los organismos de consumo: las Oficinas Municipales de Información al Consumidor, la Dirección General de Comercio y Consumo, o a través de Internet, igual que si se tratara de productos nuevos.

Compras por Internet

En cuanto a las compras que se realizan por internet, cada vez más habituales entre los consumidores, la distinción en cuanto a garantías y reclamaciones en el caso de compras a una empresa, es la misma que cuando se compra de manera presencial..

La única diferencia entre las compras online y las que se realizan en un establecimiento radica en que el comercio electrónico dispone de un derecho de desistimiento aplicable también a las compras de segunda mano, siempre que la transacción se haga con una empresa. Ese derecho ofrece al consumidor catorce días naturales, desde la recepción del producto, para arrepentirse de su compra sin penalización y sin tener que dar ninguna justificación.

Es importante tener en cuenta algunas recomendaciones al comprar artículos usados a empresas en la red:

  • Asegúrese de que la página en la que se está comprando es de confianza.
  • Anote los datos del vendedor por si hubiese algún problema.
  • Procure usar un método de pago suficientemente seguro
  • Infórmese sobre quién paga el envío del producto y, en el caso de que haya algún problema, los gastos de envío de la devolución.

 

Compraventa entre particulares

La proliferación de aplicaciones para teléfonos móviles o páginas web que ponen en contacto a particulares para que intercambien o compren y vendan sus productos, es una opción que cada vez utilizan más usuarios. Aunque, por lo general, se trata de una buena forma de contribuir a prolongar la vida útil de un producto y al mismo tiempo obtener un beneficio, este tipo de compraventa ofrece menos garantías de las que se llevan a cabo en establecimientos al uso.

Como se ha señalado anteriormente, la compraventa entre particulares está regulada por el Código Civil y no por la legislación específica en materia de consumo. Como comprador, dispondrá de seis meses para reclamar ante los tribunales cualquier defecto o problema ocultos en el bien adquirido. En ese supuesto, las opciones son dos: desistir del contrato y recuperar el importe abonado siempre que se consiga demostrar que el vendedor conocía los vicios ocultos del producto antes de venderlo, o bien solicitar una rebaja del precio que se acordó en la venta.

Se entiende por un vicio oculto un defecto grave interno que en el momento de la compra no fuera perceptible por el comprador. Desde el Portal del Consumidor de la Comunidad de Madrid se recomienda que, en este tipo de transacciones, siempre se solicite al vendedor su nombre, apellidos y dirección así como un documento que sirva de recibí del producto que compra, que incluya la fecha y el precio del mismo. Servirá como justificante en el caso de que necesite reclamar por un producto defectuoso, como un vehículo o un aparato electrónico.

En líneas generales, a la hora de adquirir productos de segunda mano entre particulares, a través de aplicaciones móviles, recomendamos prestar atención a la valoración del vendedor o comprador y quedar en un lugar público para realizar la transacción.

 

Mercadillos

Los mercadillos deben cumplir con las mismas exigencias que cualquier otro comercio: disponer de hoja de reclamaciones, vender productos etiquetados y que lleven el precio marcado, ofrecer garantía de dos años, etc.