El Marañón, centro de guardia con neurointervencionismo para ictus isquémico

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CON ESTA TÉCNICA SE PUEDE REDUCIR LA MORTALIDAD

Los servicios de Neurología (a través de su Unidad de Ictus), Radiología (Neurradiología intervencionista), Anestesiología, Unidad de Cuidados Intensivos y Urgencias del Hospital Gregorio Marañón forman parte del dispositivo que el centro ha habilitado para pasar a formar parte de la red de hospitales de la Comunidad de Madrid que participa en las guardias de neurointervencionismo para el tratamiento del ictus isquémico agudo.

16 noviembre 2018

El Hospital General Universitario Gregorio Marañón ha pasado a formar parte de la red de hospitales de la Comunidad de Madrid que participa en las guardias de neurointervencionismo para el tratamiento del ictus isquémico agudo.

Realizar en las primeras horas de evolución de un ictus una trombectomía mecánica, es decir la eliminación de trombos que ocluyen las arterias cerebrales de mayor tamaño, es una técnica de revascularización que reduce la morbilidad y mortalidad del ictus isquémico agudo, así como las secuelas neurológicas, mejorando la capacidad funcional de los pacientes a medio plazo.

Este abordaje terapéutico se lleva a cabo de manera coordinada por un equipo multidisciplinar en el que intervienen los servicios de Neurología (a través de su Unidad de Ictus), Radiología (Neurradiología intervencionista), Anestesiología, Unidad de Cuidados Intensivos y Urgencias.

Segunda causa de mortalidad

El ictus es la segunda causa de mortalidad en nuestro medio, y los tratamientos de reperfusión en la fase aguda han permitido conseguir una mejoría sustancial en el pronóstico de este importante problema socio-sanitario.

El ictus es una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro, con trastorno brusco de la circulación cerebral que altera la función de una determinada región del cerebro.

Un ictus ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es taponado por un coágulo u otra partícula. Debido a esta ruptura o bloqueo, parte del cerebro no consigue el flujo de sangre que necesita. La consecuencia es que las células nerviosas del área del cerebro afectada no reciben oxígeno, por lo que no pueden funcionar y mueren transcurridos unos minutos.