Cirugía para pacientes menores de 50 años con lesiones graves de rodilla

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UN TRATAMIENTO INTEGRAL DE TODAS LAS ESTRUCTURAS DAÑADAS

Devolver la calidad de vida a pacientes por debajo de 50 años con lesiones graves de rodilla y que han pasado varias veces por quirófano es posible gracias a la cirugía de preservación de rodilla del adulto joven. Una técnica destinada a paliar los efectos de lesiones graves o cirugías previas de rodilla que han evolucionado de forma desfavorable hacia el dolor, la deformidad y/o la inestabilidad.

15 febrero 2017

Según ha explicado el doctor Gonzalo Samitier, traumatólogo Jefe de la Unidad de Miembro Superior y experto en Cirugía de Hombro y Rodilla del Hospital General de Villalba, quien añade que "esta cirugía trata rodillas desahuciadas de adultos jóvenes en las que a menudo no se han agotado las opciones de tratamiento previo a la prótesis". Lo que se persigue es “un tratamiento integral de todas las estructuras dañadas que conforman la rodilla cuando las opciones conservadoras y quirúrgicas previas han fracasado y el paciente continúa con una limitación importante para la práctica deportiva y las actividades de la vida diaria”, añade el doctor Samitier.

Para corregir estas patologías, el Hospital General de Villalba se ha situado como un centro referente de la red pública madrileña a la hora de realizar este tipo de cirugías altamente especializadas que incluye reconstrucciones ligamentosas (primarias o reintervenciones); realineamiento de la rodilla mediante osteotomía (tibia o fémur) y trasplante, bien sea de menisco, osteocondral (hueso y cartílago) o ambos.

Las técnicas más frecuentes
Para entender la osteotomía de realineación es importante primero hablar del menisco, el cual tiene, entre otras funciones, la de amortiguación en la rodilla y de distribución de las cargas por igual a nivel de la articulación, de manera que, tal y como explica el doctor Samitier, cuando se extrae un menisco, la rodilla se descompensa, pierde la amortiguación y se va "venciendo" hacia el lado donde el menisco está ausente comenzando el desgaste.

Con el tiempo, según el tipo de paciente, la presencia de lesiones preexistentes, la alineación previa y el nivel de actividad, este desequilibrio se va haciendo más evidente e irreversible en la rodilla que aparece “curvada”. Por tanto, entre estos pacientes, la osteotomía o corte controlado de la tibia o el fémur, “corrige el eje, lo normaliza y equilibra las cargas que pasan por la rodilla lo que a su vez mejora los resultados de otras técnicas asociadas que hubiéramos tenido que realizar sobre el menisco o sobre el cartílago”.

En cuanto al trasplante osteocontral, consiste en sustituir un área extensa enferma de hueso y cartílago de la rodilla, por hueso y cartílago sanos procedentes de un donante joven. “De esta forma se maximiza el éxito y la supervivencia de las células del cartílago, clave en este tipo de trasplantes; por ello el tiempo transcurrido desde el fallecimiento del donante hasta la realización del implante ha de ser menor de 14 días, no existiendo posibilidad de rechazo como ocurre con el trasplante de órganos", explica el doctor Samiter. Y añade que “el trasplante osteocondral se reserva también para pacientes por debajo de 50 años con defectos grandes, más de 2 centímetros de hueso y cartílago de la rodilla, que presentan síntomas y en el que otras opciones terapéuticas han fracasado”.

Respecto al trasplante meniscal, el candidato idóneo es el paciente “menor de 50 años al que se le ha extirpado un menisco y presenta síntomas de sobrecarga como consecuencia de la pérdida de amortiguación y empiezan a sufrir síntomas de artritis o una artrosis temprana, con la pérdida de calidad de vida que ello supone”, recuerda el traumatólogo. Una vez concluida la cirugía el traumatólogo explica que “el tiempo de recuperación para la vida normal está entre 3-6 meses dependiendo del tipo de intervención y de paciente, pudiéndose prolongar en ocasiones hasta 1 año para la recuperación completa”.

Pese a que son intervenciones que requieren un compromiso importante por parte del paciente en la rehabilitación, “esto no suele ser problema puesto que la mayoría son pacientes jóvenes y muy motivados en mejorar su calidad de vida”, concluye el doctor Samitier. Los buenos resultados de cada una de estas cirugías están avalados por una base sólida científica que aporta seguridad y garantías en el resultado a medio y largo plazo.