Especialistas de todo el mundo abordan en el Clínico las claves del envejecimiento

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EN EL MEMORIAL DE LA FUNDACIÓN FERNÁNDEZ-CRUZ

Bajo el lema“Moviendo las Fronteras para Permanecer Saludables y ¿Alcanzar la Inmortalidad?", la Fundación Fernández-Cruz reúne un año más en el Hospital Clínico San Carlos, a especialistas nacionales e internacionales para analizar las claves del envejecimiento, en un acto en el que interviene la Premio Nobel de Medicina Elizabeth H. Blackburn, con una conferencia sobre la implicación de la enzima telomerasa en el envejecimiento celular.

26 octubre 2015

Inaugurada por el consejero de Sanidad de Madrid, Jesús Sánchez Martos, a esta jornada asisten prestigiosos expertos en Endocrinología, Nutrición, Metabolismo, Cardiología, Oncología y Epidemiología Clínica, que abordan la forma de detener un envejecer acelerado.

Como afirma el doctor Arturo Fernández-Cruz, lo hace en base a los criterios que defienden que la mayoría de las enfermedades son diagnosticables y curables y que el secreto de la prevención es la detención temprana de las enfermedades crónicas ligadas al envejecimiento.

Asimismo se incide en la importancia de mejorar el sistema de cribado y manejo de los factores de riesgo asociados a la enfermedad de Alzheimer previniendo 1 de cada 3 casos. La actualización del tratamiento de las patologías derivadas de las alteraciones del metabolismo de los lípidos y de la diabetes, así como de su impacto en la morbilidad asociada a las enfermedades cardiovasculares, permite visualizar nuevos paradigmas.

Para finalizar, y aprovechando la asistencia de la doctora Blackburn, la jornada dedica un importante capítulo a explicar la teoría telomérica y su impacto en el manejo de las enfermedades asociadas al envejecimiento y al cáncer.

Una experta en bioquímica
Por otra parte, y en el marco de esta jornada, la Fundación Fernández-Cruz entregó su premio a la profesora Elizabeth H. Blackburn quien junto a  Carol W. Greider y Jack W. Szostak, obtuvo el premio Nobel de Medicina 2009, por haber descubierto los telómeros y la enzima telomerasa, cuyas implicaciones afectan tanto al proceso del envejecimiento como del cáncer y que han añadido una nueva dimensión para la comprensión de la esperanza de vida de la célula, arrojando luz sobre los mecanismos de enfermedades y el desarrollo de potenciales nuevos tratamientos.

Como explicó María Blasco, directora de Oncología Molecular del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y especialista en este mismo campo. "No hay vida sin telomerasa, porque se encarga de mantener a la célula joven. Pero al mismo tiempo, esto que no es malo por sí mismo, también le permite mantener joven a una célula mutada, como lo son las tumorales".

Algunos investigadores comparan los telómeros con el plástico de los extremos de los cordones de los zapatos, que evita que se deshilachen. Con el uso, lentamente se van gastando y acortando.