Casita del Príncipe. Madrid

Arquitectos de Madrid: Juan de Villanueva

Frente a los excesos ornamentales del Barroco final, a mediados del s. XVIII se extiende desde Francia el Neoclasicismo, un estilo basado en la recuperación de los modelos clásicos, sobre todo griegos, que reacciona al arte aristocrático y al que se adscribe la nueva clase social pujante, la burguesía. Esta corriente se desarrolla según los principios de la Ilustración, interesada por racionalizar y normalizar todos los ámbitos del saber, y al amparo de la cual surgen instituciones como los museos o las Academias, como la Academia de Bellas Artes de San Fernando (1752). De esta manera, rompiendo con la etapa anterior, la arquitectura apostará por la proporción y la sencillez, con edificios funcionales que siguen los órdenes clásicos y en los que la estructura está por delante de la decoración. En Madrid, el mejor representante del Neoclasicismo será Juan de Villanueva.